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Radar Inteligente
Mundiario 07 Jul, 2026 07:40

La OTAN prepara un escudo contra la nueva guerra de drones con una inversión histórica de 40.000 millones

La OTAN prepara un salto tecnológico para hacer frente a una de las principales amenazas surgidas en los conflictos recientes. El secretario general de la Alianza, Mark Rutte, anunció en la cumbre celebrada en Turquía una inversión de 40.000 millones de dólares durante los próximos cinco años destinada a desarrollar capacidades antidrones.

El programa, bautizado como NATO Drone Edge, busca crear una respuesta común frente al uso masivo de aeronaves no tripuladas, una tecnología que ha transformado los campos de batalla de Ucrania y Oriente Próximo. La iniciativa contará con la participación de países como España, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Grecia, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Noruega, Suecia y Turquía.

Más allá de adquirir nuevos sistemas, la estrategia pretende acelerar la producción, mejorar la formación de operadores y garantizar que los aliados puedan acceder rápidamente a equipos compatibles y probados dentro de la estructura militar de la OTAN.

Rutte subrayó que los drones se han convertido en un elemento clave de la guerra actual, tanto por su capacidad ofensiva como por su bajo coste frente a otros sistemas tradicionales. La Alianza pretende multiplicar el número de especialistas preparados para operar estas plataformas antes de 2027 y crear una red común de entrenamiento.

Más cooperación militar e industria de defensa compartida

La cumbre también ha servido para impulsar una mayor integración entre las fuerzas armadas de los países miembros. Uno de los acuerdos destacados es la creación de una flota conjunta de aviones de transporte militar Airbus A400M, en la que participa España junto a otros aliados como Bélgica, Francia, Polonia, Turquía y Reino Unido.

El objetivo es aplicar un modelo de cooperación similar al utilizado con los aviones cisterna multinacionales A330 MRTT, reduciendo costes y aumentando la disponibilidad operativa mediante compras, mantenimiento y formación compartidos.

Además, varios países han apostado por reforzar las capacidades de vigilancia estratégica. Una coalición aliada ha seleccionado el sistema sueco Saab GlobalEye como futuro avión de alerta temprana de la OTAN, con el propósito de sustituir progresivamente a los veteranos Boeing E-3.

La Alianza también ha avanzado en la adquisición de drones de gran autonomía para mejorar la vigilancia en zonas sensibles como el Ártico, una región cada vez más relevante desde el punto de vista geopolítico y militar.

Zelenski reclama más apoyo mientras crece la presión sobre Ucrania

La cumbre ha contado también con la presencia del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien volvió a reclamar el ingreso de Ucrania en la OTAN y pidió un refuerzo urgente de las defensas aéreas de su país.

El mandatario insistió en la necesidad de recibir más sistemas Patriot para proteger ciudades e infraestructuras frente a los ataques rusos con misiles balísticos, una amenaza que Kiev considera especialmente difícil de contener con los recursos actuales.

Los anuncios de la OTAN reflejan un cambio de prioridades dentro de la organización: aumentar la producción militar, reducir dependencias externas y crear una industria de defensa más coordinada entre Europa y Norteamérica.

Para ello, la Alianza ha presentado nuevas herramientas destinadas a facilitar la colaboración con empresas del sector y proteger el suministro de materias primas esenciales para fabricar armamento avanzado.

El mensaje de Rutte es que la inversión en defensa no solo responde a una necesidad militar, sino también industrial y estratégica. La OTAN busca que sus próximos sistemas sean desarrollados de forma conjunta, con capacidades diseñadas para un escenario donde la tecnología, la velocidad de respuesta y la cooperación serán factores determinantes. @mundiario

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