La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó la posibilidad de gravar las herencias, los legados y los recursos de las Afores de trabajadores fallecidos, como planteó la ministra Lenia Batres durante una sesión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), y consideró que no es necesario abrir un debate sobre el tema.
“En mi caso, yo no estoy de acuerdo, no abriría ese debate. Es opinión de la ministra y tiene todo el derecho de tener una opinión. En nuestro caso no creemos que deban gravarse las herencias, que se gravan prácticamente en todos los países del mundo, pero no sería un planteamiento que nosotros haríamos”, aclaró la titular del Ejecutivo federal.
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La controversia surgió durante la discusión de un proyecto para determinar si los recursos de las cuentas de retiro entregados a los familiares de trabajadores fallecidos debían pagar el Impuesto Sobre la Renta (ISR) o mantenerse exentos.
Durante el debate, Batres sostuvo que exentar las herencias y los legados “reproduce las desigualdades sociales”, debido a que los beneficiarios reciben recursos que no fueron generados mediante su propio esfuerzo.
Aunque la ministra desistió de llevar al Pleno la propuesta, consideró que el asunto debería discutirse en el Congreso de la Unión.
En Morena descartan que exista una iniciativa para gravar las herencias
Al respecto, en la Cámara de Diputados, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal descartó que exista alguna iniciativa para gravar las herencias y advirtió que el Poder Legislativo tampoco permitirá invasiones a sus facultades.
“Concretamente, ésta de gravar las herencias, yo estoy en contra y mientras sea coordinador intentaré que no pase, aunque la mayoría de mis compañeros son los que deciden si pasa o no una iniciativa o una ley”, sostuvo.
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Por otra parte, durante la sesión de este jueves en la Suprema Corte, la ministra Batres se levantó de su lugar y se acercó al presidente del Alto Tribunal, Hugo Aguilar Ortiz, con quien sostuvo una conversación mientras Giovanni Figueroa Mejía realizaba una intervención.
Ante los ruidos y la distracción en el salón de plenos, Figueroa Mejía suspendió su exposición y permaneció en silencio durante algunos segundos, hasta que Batres se dio cuenta.