Rusia acusó esta mañana a Ucrania de terrorismo por la escalada de sus ataques contra el tráfico marítimo en el mar de Azov, una ruta por la que transita cerca de una cuarta parte de sus exportaciones de cereales.
Los drones ucranianos atacaron 11 buques rusos en el mar de Azov durante la noche, según informó el comandante de las fuerzas de drones de Kiev.
En un comunicado publicado en Telegram, el comandante de drones ucraniano, Robert Brovdi, señaló que entre los objetivos se encontraban cinco petroleros, cinco buques de carga seca y un remolcador, lo que eleva a 116 el número total de buques alcanzados en los últimos nueve días.
El informe no especificó ningún ataque contra buques graneleros.
Fuentes del sector, que hablaron bajo condición de anonimato debido a la delicadeza del asunto, declararon a Reuters que varias de estas embarcaciones fueron alcanzadas los días 13 y 14 de julio y se incendiaron.
"Están ahí como blancos ante un pelotón de fusilamiento. En un par de días, no quedará ni un solo barco intacto en el mar de Azov, solo barcos dañados", declaró una de las fuentes a Reuters.
"Lo que está haciendo el régimen ucraniano va más allá incluso de la piratería. Los piratas, al menos, saquean y se quedan con el botín", informó el Ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.
"Pero en este caso, no beneficia ni a ellos ni a nadie más: el objetivo es simplemente causar daños e intimidar. Es terrorismo, puro y simple", añadió Lavrov.
Una fuente militar ucraniana declaró a Reuters que "las Fuerzas Armadas de Ucrania solo atacan objetivos militares u objetivos que contribuyen a reforzar la capacidad de combate de Rusia".
"Los cargamentos civiles no se encuentran entre ellos. Al hablar de ataques contra buques civiles, Rusia busca un pretexto para justificar sus cínicos ataques contra la infraestructura civil ucraniana", agregó.