En México, la generación eólica enfrenta un momento crucial de potencial expansión, tanto por las perspectivas para su crecimiento en los próximos años, como por el récord de producción efectiva que se ha alcanzado. En el acumulado de los primeros cinco meses del año, se han generado 10,020 gigawatts por hora, lo que significó un aumento de 3.8% en comparación con el mismo periodo del 2025.
A pesar de la cancelación de facto de permisos para nueva capacidad durante el sexenio pasado en que Morena tomó la presidencia del país, los proyectos en etapas de desarrollo avanzadas lograron que entre 2018 y 2026 la generación efectiva eólica aumentó 87%, desde 5,356 gigawatts hora.
Por la puesta en marcha de nueva infraestructura y repotenciación de la existente, la producción de energía mediante el viento ha aumentado 115% desde hace 10 años con un aumento promedio en la generación de 9.4% anual, según datos del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) desplegados por el Monitor de Energía del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
Y México se prepara para una nueva etapa de expansión de la energía eólica: según la Asociación Mexicana de Energía Eólica (Amdee) la inversión podría movilizar entre 4,000 y 5,000 millones de dólares e incorporar 2,159 megawatts de nueva capacidad de generación eólica hasta 2030. Este crecimiento se sumará a los 8,131 megawatts de capacidad eólica actualmente instalada en el país, distribuidos en 76 parques eólicos ubicados en 16 estados y sustentados por más de 3,300 aerogeneradores.
En paralelo, las convocatorias del gobierno para proyectos privados mediante esquemas de planeación vinculante y contratos mixtos con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ya han permitido adjudicar más de 3,900 megawatts de nueva capacidad eólica para 2030. No obstante, la industria aún mantiene una cartera de 2,500 megawatts adicionales por desarrollar, equivalente a cerca del 30% de la capacidad eólica que actualmente opera en el país, además de la meta gubernamental de incorporar 6,800 megawatts adicionales durante el presente sexenio.
A este respecto, José Aceves, director en México de la empresa especializada en transporte de carga pesada y participante en el despliegue de grandes proyectos eólicos, Sarens, aseguró que "la energía eólica atraviesa un momento decisivo en México y todo apunta a que los próximos años estarán marcados por una aceleración de las inversiones y del desarrollo de nueva infraestructura. Para que este crecimiento se materialice será fundamental contar con socios capaces de aportar experiencia técnica, soluciones de ingeniería y equipos especializados”.
Desde Sarens, con presencia en 100 proyectos en 65 países, aseguró que llevan años acompañando el desarrollo del sector eólico, participando en proyectos estratégicos en distintas regiones del país y poniendo al servicio de sus clientes una combinación de innovación, seguridad y capacidad operativa que permite contribuir a que la transición energética de México.
En los últimos años, la compañía ha podido participar en las obras de rehabilitación del parque eólico de Reynosa, el más grande de México, en Tamaulipas, donde pudo encargarse del descenso, alzamiento e instalación de las palas de los 64 aerogeneradores, además de otros proyectos internacionales. En conjunto la infraestructura eólica instalada en México genera electricidad suficiente para abastecer a 12.1 millones de hogares.
México se prepara para una nueva etapa de expansión de la energía eólica: según la Asociación Mexicana de Energía Eólica, la inversión podría movilizar entre 4,000 y 5,000 mdd e incorporar 2,159 megawatts de nueva capacidad de generación hasta 2030.