
Iniciar un nuevo ciclo escolar es la oportunidad perfecta para establecer metas académicas o personales; no obstante, sin un plan de acción concreto, con pasos claros y alcanzables, la motivación suele disminuir conforme pasan los meses y los propósitos terminan olvidados. Para que este año sea diferente, creamos una guía paso a paso para definir tus objetivos, prepararte para las eventualidades y lograr lo que te propongas.
DE LO GENERAL A LO ESPECÍFICO
Primero, debemos diferenciar entre una meta y un objetivo. La primera es amplia y aspiracional, un fin que buscamos cumplir a largo plazo. Por ejemplo, entrar a la carrera de medicina o mejorar el nivel de inglés. Mientras que el segundo se refiere a acciones concretas y específicas, con un período de tiempo a corto y mediano plazo, y que en conjunto te ayudan a cumplir la meta. Un ejemplo sería: subir mi calificación de inglés de 8 a 9, o estudiar al menos una hora cada día.
ENCONTRAR TU PROPÓSITO
Definir tu meta es el primer paso del camino; sin embargo, puede ser complicado expresar con claridad qué deseamos lograr, o quizá intentamos alcanzar un propósito irreal para el tiempo o las herramientas que tenemos. Zig Ziglar, escritor, vendedor y orador motivacional, propone siete pasos para detallar tus metas: