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Radar Inteligente
El Diario 21 Jul, 2026 21:51

Endurece EP reglas para megacentros de datos

Si un centro de datos de inteligencia artificial quiere llegar a la ciudad de El Paso, las reglas ahora son claras: no más exenciones fiscales ni subsidios, y mucha más vigilancia pública sobre cualquier posible desarrollo de centros de datos en adelante.

El cabildo de la ciudad de El Paso aprobó el lunes, por unanimidad, un llamado marco de política para centros de datos, el cual no prohíbe estas instalaciones dentro de la ciudad, pero hará más difícil que los desarrolladores construyan una dentro de los límites municipales.

Las nuevas reglas exigen una distancia mínima de al menos 91 metros (300 pies) entre los centros de datos y los vecindarios residenciales o sitios ecológicos, exigen medidas de mitigación de ruido, y también exigen que los centros de datos obtengan un nuevo tipo de permiso especial. Ese permiso requeriría una votación pública del cabildo, y mucha más vigilancia que el acuerdo de exención fiscal de 2023 que permitió a Meta comenzar a construir un centro de datos en el noreste de El Paso.

Por ejemplo, un centro de datos previamente podía obtener un permiso "por derecho" (by right). Eso permite a un desarrollador obtener rápidamente un permiso para construir en ciertas áreas, siempre que la zona esté designada para uso industrial o de manufactura.

El nuevo permiso especial requiere la aprobación del cabildo antes de que la ciudad emita el permiso a un desarrollador.

El acuerdo anterior con Meta, que el cabildo aprobó a finales de 2023, fue un acuerdo de exención fiscal. Ahora, el cabildo tendrá la oportunidad de opinar más temprano en el proceso, durante la fase de permisos.

El alcalde Renard Johnson, quien no estaba en el cargo durante el acuerdo de 2023, dijo que el nuevo conjunto de políticas, diseñado para regular los desarrollos de centros de datos, "traslada el poder al cabildo ahora".

"Antes, no teníamos ningún poder", dijo Johnson, en referencia a que anteriormente no existían este tipo de políticas. "Pero esto al menos nos da algo de poder para trabajar y hacer el trabajo que necesitamos hacer como cabildo".

El Paso Matters reportó por primera vez en mayo sobre las políticas que el cabildo votó a favor de aprobar el lunes.

Las políticas adoptadas por el cabildo incluyen:

Exigir que los centros de datos de inteligencia artificial obtengan un permiso de uso especial, en lugar del permiso "por derecho" que actualmente se requiere. El permiso especial exigirá divulgación pública y vigilancia directa por parte del cabildo, además de estándares en cuanto a la distancia respecto a viviendas residenciales.

Exigir que los desarrolladores de centros de datos presenten planes detallados que cubran el uso proyectado de agua y energía de sus instalaciones, sus emisiones, el ruido y el tratamiento de agua. También establecería estándares de desempeño y exigiría a los desarrolladores usar las tecnologías de enfriamiento más eficientes, para limitar el consumo de agua.

Pausar cualquier incentivo fiscal para centros de datos de inteligencia artificial, y en su lugar dar prioridad a acuerdos de beneficio comunitario, que exijan compromisos legalmente vinculantes por parte de los desarrolladores para financiar ciertos proyectos comunitarios, educación de la fuerza laboral o programas vecinales.

Buscar mayor vigilancia y transparencia sobre el uso de agua y energía de los centros de datos, y garantizar que los costos no se trasladen a los usuarios actuales de los servicios públicos.

Además de una zona de amortiguamiento obligatoria de 91 metros (300 pies) entre el predio del centro de datos y casi cualquier otro desarrollo, el centro de datos debe mantener un retiro de 30 metros (100 pies) respecto al límite de la propiedad, conservar una franja de amortiguamiento con vegetación de 9 metros (30 pies), y contener dentro de una estructura cualquier equipo ruidoso.

Personal de la ciudad dijo que el marco es un "documento vivo" que cambiará con el tiempo, conforme el estado de Texas o el gobierno federal impongan de manera potencial nuevas leyes sobre los centros de datos.

La política que publicó la ciudad —la cual refleja el rechazo y el descontento público hacia los centros de datos— argumenta que estas instalaciones tendrán efectos ambientales negativos, como un aumento en la contaminación del aire, que van en contra del plan de acción climática que la ciudad adoptó a principios de este año.

El Paso Electric está construyendo una planta de energía junto al centro de datos de Meta, la cual estará dedicada por completo a suministrar electricidad al campus del centro de datos durante los próximos años. La empresa de servicios públicos se ha negado a revelarle a El Paso Matters las emisiones estimadas de gases de efecto invernadero que producirá la planta de energía de Meta.

"Se proyecta que los centros de datos de hiperescala, como el que Meta está construyendo en el noreste, el Proyecto Júpiter en el condado de Doña Ana, y el proyecto anunciado recientemente en Fort Bliss, aumenten de manera considerable las emisiones de gases de efecto invernadero, los co-contaminantes, y afecten la calidad general del aire", se lee en el documento de política. Las emisiones de gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono o el metano, contribuyen al cambio climático. Contaminantes como las partículas suspendidas y el monóxido de carbono no contribuyen al cambio climático, pero causan problemas de salud en las personas que los respiran.

La ciudad estimó que la generación de electricidad para alimentar a los centros de datos aumentaría las emisiones de dióxido de carbono de la ciudad en 21%, en comparación con una línea base de 2019.

Las políticas para centros de datos solo aplicarán a las instalaciones futuras construidas dentro de los límites de la ciudad. No aplicarán al centro de datos de $10,000 millones de dólares de Meta, que actualmente está en construcción.

Las reglas tampoco aplicarán a los centros de datos construidos dentro del condado de El Paso, pero fuera de los límites de la ciudad. Y las políticas no aplicarán al enorme centro de datos propuesto en terrenos federales de Fort Bliss, que la firma de capital privado Carlyle Group busca desarrollar en asociación con el Ejército de Estados Unidos.

Desde que se dio a conocer el proyecto en abril, funcionarios del Ejército prácticamente no han compartido información sobre el centro de datos, el cual consumiría aproximadamente el triple de electricidad que las instalaciones de Meta, energía que se suministraría a través de turbinas de gas natural. El Ejército ha dicho que su objetivo es poner en operación el centro de datos para finales del próximo año.

Las políticas recién adoptadas por la ciudad tampoco aplicarán al centro de datos que se está construyendo en el vecino condado de Doña Ana, en Nuevo México, donde se encuentra en construcción el campus del Proyecto Júpiter.

En una presentación por separado ante el cabildo a principios de este mes, el director general de El Paso Water, John Balliew, sugirió que hay un centro de datos bajo consideración para desarrollarse en Fabens, en la región del extremo sureste del condado de El Paso, aunque no hay detalles públicos fácilmente disponibles sobre ese proyecto. Esa zona es atendida por el Distrito de Agua del Valle Bajo (LVWD, por sus siglas en inglés), en lugar de El Paso Water, aunque el LVWD obtiene todo su suministro a través de un contrato con El Paso Water.

"Parece que va a haber uno próximamente, tal vez en el área de Fabens", dijo Balliew al cabildo el 6 de julio. Agregó que se ha reunido varias veces con los líderes de Fort Bliss, y que no le preocupa el consumo de agua de un gran centro de datos dentro de la instalación militar. El Ejército ha dicho que el centro de datos de Fort Bliss será "neutral en agua", sin ofrecer más detalles.

"No tenemos ninguna preocupación en particular sobre ninguno de los otros centros de datos", dijo Balliew.

Aun así, el documento de política que aprobó el cabildo reflejó la oposición pública que quedó clara durante las reuniones comunitarias realizadas a principios de este año, así como en las encuestas que realizó la ciudad.

El acuerdo de desarrollo económico bajo el Capítulo 380, entre la ciudad y Meta, otorgó una exención del 80% en impuestos municipales y del condado durante décadas, y la ciudad también le dio a la empresa $12.5 millones de dólares para pagar reparaciones de caminos alrededor del predio del centro de datos, de 1,000 acres (405 hectáreas).

"El sentimiento público es abrumadoramente crítico hacia el liderazgo, caracterizado por una desconfianza profundamente arraigada, temor al agotamiento de los recursos, y frustración por la falta de transparencia respecto al desarrollo de centros de datos a puerta cerrada", se lee en una versión preliminar del memorando de política de la ciudad.

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