La presa El Batán no está pérdida, sostuvo el director estatal de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Gerardo Sinecio Ríos, quien detalló que en los análisis del laboratorio se encontró alta cantidad de fósforo y descargas, lo que pudo haber sido la causa de muerte de peces.
Argumentó que esta cantidad de fósforo podría ser por el arrastre de agroquímicos utilizados en actividades agrícolas de la zona, por la presencia de lirio acuático y la disminución del nivel de agua derivada de extracciones normales de operación.
No obstante, aclaró que este cuerpo de agua no es apto y no debería tener peces, sin embargo, ya están realizando recorridos de inspección para verificar las descargas que llegan a la presa, para identificar si están permitidas o si son irregulares y la calidad de estas. En el caso de los desarrollos habitacionales, se revisará si las plantas de tratamiento funcionan adecuadamente y el responsable de su operación.
" Ahorita en campo estamos haciendo recorridos del área técnica para identificar descargas, posteriormente contrastaremos estas descargas con la información que nosotros tenemos de permisos de descargas otorgados y una vez que tengamos ese contraste podemos identificar cuáles son las descargas que están afectando de manera significativa a la presa".
Por ello, estimó que en las próximas semanas podrá haber conclusiones y proceder, en caso de que hubiera algún tipo de responsabilidad, ya que sentenció que no habrá distingo entre particulares o autoridades. Las sanciones podrían derivar en clausuras, multas y la remediación del daño ambiental.
Ante las críticas expresadas por ambientalistas que consideran que la presa El Batán está perdida, Gerardo Sinecio Ríos rechazó esa postura y aseguró que aún es posible recuperar el embalse, con la labor de las autoridades y de la ciudadanía.
“Definitivamente tenemos mucho trabajo que hacer, la presidenta y también nuestro director han sido muy puntuales en implementar el Plan Nacional de Inspecciones, que es donde más esfuerzos tenemos que poner para poder localizar las descargas. Una vez que localicemos todas las descargas, que verifiquemos la calidad de estas, podemos empezar a trabajar en que el cuerpo de agua recupere su salud”.
Sobre el lirio acuático, reconoció que representa un problema recurrente a nivel nacional, pero se está trabajando con Profepa y municipios. Y aunque en este momento presenta un nivel importante de contaminación y no cumple con los parámetros para consumo humano, también evitó adelantar si en el futuro y con su recuperación podría utilizarse como fuente de abastecimiento.