La declaración de emergencia de interés nacional no ha conseguido frenar el avance de los incendios que asolan el centro de España. Al contrario, las autoridades reconocen que las próximas horas serán determinantes para evitar que dos de los mayores fuegos del verano terminen convirtiéndose en un único megaincendio.
El aviso más contundente lo ha lanzado este viernes el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, desde el Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) “Queda muy poquito para que se junte con lo de Madrid”, dijo. La posibilidad de que el incendio de Burgohondo (Ávila) alcance el enorme frente que ya consume el oeste madrileño se ha convertido en la principal preocupación de los servicios de emergencia.
El gran incendio forestal de la Sierra Oeste madrileña se encuentra en su “momento álgido”, según ha trasladado el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, y ha explicado que los bomberos se enfrentan a un fuego con la cabeza “fuera de capacidad de extinción” debido a su intensidad y la fuerte racha de vientos a medida que avanza hacia Robledo de Chavela y Fresnedillas de la Oliva. También indicó que las llamas mantienen ya a unos 45.000 madrileños evacuados o confinados en la comunidad.
Novillo ha señalado, en una comparecencia tras la última reunión del Cecopi en Cenicientos, que los trabajos de las autoridades se concentran en la consolidación del flanco derecho del incendio, que preocupa a los técnicos ante el cambio de viento que está previsto para este fin de semana.
Por su parte, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín Aguirre, avisó de que no se descartan más evacuaciones o decretos de confinamiento para los municipios situados más al norte de la Comunidad de Madrid, en especial si el fuego sigue extendiéndose y avanza más rápidamente hacia El Escorial. “La situación en la Comunidad de Madrid sigue siendo muy complicada”, ha subrayado Martínez, que ha pedido a los madrileños que atiendan “escrupulosamente” las instrucciones de los servicios de emergencias.
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— UME (@UMEgob) July 24, 2026
El viento amenaza con empeorar la situación
El escenario ha empeorado sensiblemente durante la jornada. En la Comunidad de Madrid, los tres grandes incendios activos —los dos focos de Villa del Prado y el de San Martín de Valdeiglesias— han terminado fusionándose en un único frente, lo que multiplica la dificultad para contener las llamas. Al mismo tiempo, el incendio de Burgohondo continúa avanzando hacia el límite autonómico.
Si ambos frentes terminan uniéndose, los responsables del operativo temen enfrentarse a un incendio de dimensiones inéditas que afectaría simultáneamente a Madrid y Castilla y León. “No se puede perder tiempo en discutir”, ha advertido Nicanor Sen, que ha pedido a la población seguir estrictamente las instrucciones de alcaldes, Guardia Civil y servicios de emergencia ante un riesgo que afecta a “decenas de miles de personas”.
Las previsiones meteorológicas no invitan al optimismo. El principal enemigo de los equipos de extinción sigue siendo el viento. Las rachas previstas, superiores a los 50 kilómetros por hora, unidas a temperaturas elevadas y una humedad muy baja, crean las condiciones perfectas para que el fuego siga propagándose.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha reconocido desde el puesto de mando avanzado que la jornada será especialmente complicada. “Es un día muy difícil con una situación muy adversa”, ha señalado, al confirmar que el incendio de Madrid supera ya las 6.000 hectáreas afectadas, mientras que el de Ávila rebasa las 9.000.
Europa entra en la operación
La gravedad de la situación ha llevado al Gobierno español a activar el Mecanismo Europeo de Protección Civil. Bruselas ha respondido enviando cuatro aviones anfibios Canadair, dos procedentes de Grecia y otros dos de Italia, que se incorporarán a las labores de extinción.
El despliegue internacional se suma al dispositivo extraordinario ya movilizado por el Estado. Más de 1.100 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), 225 medios terrestres, centenares de agentes de la Guardia Civil y efectivos de distintas comunidades autónomas participan en una operación coordinada desde que el Ejecutivo declarara la emergencia nacional.
Los incendios mantienen un impacto sin precedentes sobre la población. En Madrid ya han sido evacuados seis municipios —Aldea del Fresno, Chapinería, Navas del Rey, Colmenar del Arroyo, Fresnedillas de la Oliva y Robledo de Chavela—, mientras otros cuatro permanecen confinados. Las autoridades estiman que más de 20.000 personas se han visto afectadas por desalojos o restricciones de movilidad.
A ello se añade el traslado preventivo de residentes de varios centros de mayores, el cierre de escuelas infantiles y campamentos de verano y la destrucción de decenas de viviendas. La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha calificado el episodio como “el peor incendio de la historia de la Comunidad de Madrid”, al subrayar que el elevado número de urbanizaciones convierte cada hectárea quemada en un riesgo directo para miles de personas. @mundiario