La localidad francesa de Orange, en el departamento de Vaucluse, permanece conmocionada tras el hallazgo de los cadáveres de cinco bebés en el interior de una vivienda. La principal investigada es una mujer de 32 años, detenida después de dar a luz el pasado fin de semana a un bebé sano, mientras las autoridades intentan esclarecer las circunstancias que rodean las muertes y el tiempo que llevaban ocultos los cuerpos.
El caso salió a la luz después de que la pareja de la mujer, según su declaración ante los investigadores, descubriera restos humanos en varias cajas almacenadas en la vivienda. El hombre aseguró que desconocía que su compañera hubiera estado embarazada en ocasiones anteriores y fue él quien alertó a las autoridades tras el macabro hallazgo.
Los primeros informes del médico forense apuntan a que los restos corresponden a cinco recién nacidos, aunque las autopsias y los análisis antropológicos serán determinantes para confirmar su identidad, establecer la antigüedad de los cadáveres y determinar las causas de cada fallecimiento.
La hipótesis de la negación del embarazo cobra fuerza
Uno de los aspectos que centra la investigación es la posibilidad de que la mujer sufriera un trastorno conocido como negación del embarazo, un fenómeno psicológico en el que la gestación pasa inadvertida o no es asumida por la propia madre hasta fases muy avanzadas o incluso hasta el momento del parto.
Aunque esta hipótesis ha trascendido en medios franceses, serán los informes médicos y psiquiátricos los que determinen si realmente existió esta circunstancia y qué influencia pudo tener en unos hechos que ahora investiga la División de Criminalidad Organizada y Especializada de la Policía Nacional francesa por un presunto delito de homicidio.
Mientras tanto, la mujer permanece bajo custodia policial tras recibir el alta médica, aunque la investigación sigue abierta y todavía quedan numerosas incógnitas por resolver antes de que la Justicia pueda establecer responsabilidades.
Protección para los menores y un vecindario en estado de shock
Además de la investigación penal, las autoridades francesas han activado los protocolos de protección de menores. La pareja tiene otros dos hijos, además del bebé nacido recientemente, y los servicios sociales ya evalúan su situación. El recién nacido ha sido acogido de forma provisional mientras interviene la Fiscalía de Menores.
En el barrio donde residía la familia, los vecinos aseguran que nunca observaron comportamientos que hicieran sospechar una situación de estas características. Muchos describen a la pareja como una familia integrada y discreta, lo que ha incrementado el impacto social del caso.
A la espera de los resultados forenses, la investigación deberá determinar cuándo murieron los cinco bebés, cómo fueron ocultados sus cadáveres y si existieron circunstancias que permitieran que los hechos permanecieran ocultos durante tanto tiempo. La aparición de estos cinco cadáveres ha convertido el caso en uno de los más complejos y estremecedores que afrontan actualmente las autoridades francesas. @mundiario