HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
Vanguardia 30 Jul, 2026 05:00

Café Montaigne 406: Se me termina el tiempo

La vejez cansa. Sin duda. No es cuestión de mostrar buena cara y el mejor talante; sencillamente, la vida se va. Se agotan las energías, menguan las fuerzas de acometer grandes tareas y sí, llegan las escalofriantes enfermedades de las cuales nadie escapa. Nadie. No es cuestión de mostrar buena cara, es simplemente ley de vida. Por lo anterior, muchos hartos comentarios me han llegado con motivo de dos textos anteriores donde aquí y a vuelapluma he abordado la ingrata muerte de mi hermano y profesor, don Martín Martínez Ávalos. Sí, quien ya descansa en la eternidad.

Los humanos tenemos una costumbre, la cual jamás se nos quita y nunca se nos va a quitar: envejecer y morir. Y lo peor, ya no hace falta envejecer para morir. No, ahora mueren los jóvenes muy jóvenes. Se matan entre ellos, los asesina el crimen organizado o se suicidan. Fallecen alcoholizados, en accidentes de motonetos o drogados. En fin, decenas de formas de perecer de la juventud perdida.

Contenido Patrocinado