El Gobierno central ha decidido desplegar las unidades del Ejército de Tierra destinadas en Ceuta, que enfrenta la mayor crisis migratoria desde el cruce ilegal de una decena de miles de personas en 2021, como refuerzo para los efectivos de la Guardia Civil y mandos policiales que se encuentran desbordados por el intenso flujo de inmigrantes, principalmente jóvenes, que a lo largo de este jueves han entrado a nado a la ciudad autónoma y, especialmente a partir de la tarde, han entrado a territorio español a través del espigón del Tarajal.
“Las Fuerzas Armadas reforzarán a la Guardia Civil en el ejercicio de sus competencias y aquellas que puedan resultar necesarias para mantener la seguridad en la ciudad de Ceuta. Los efectivos movilizados estarán coordinados por el mando de operaciones y darán apoyo a la Guardia Civil”, ha informado La Moncloa, que reedita el despliegue militar de hace cinco años, cuando unos 10.000 magrebíes entraron en suelo español ante la pasividad de las autoridades marroquíes.
Según ha explicado el Gobierno, a los 60 efectivos de la Agrupación de Reserva y Seguridad (ARS) destinados de manera permanente en la ciudad por vigilancia fronteriza se suma ya un pelotón adicional de 20 oficiales, y en las próximas horas se incorporarán dos pelotones más, con 40 efectivos.
Al despliegue de efectivos españoles se suma el anuncio de la Comisión Europea, que ha ofrecido enviar a los agentes de Frontex para gestionar la crisis. El comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, ha trasladado al Ministerio del Interior la intención de Bruselas de reforzar las labores de contención de España, e informó de que la UE mantiene contactos con Marruecos para asegurar que se llevan a cabo “todos los esfuerzos necesarios” para evitar estos “peligrosos viajes”.
A todo esto, en horas de la tarde ya se registraba una columna humana de cinco kilómetros de longitud a lo largo del cruce de Castillejos (Fnideq), según publicó El País, que indica que la policía marroquí también está desbordada por el aumento del flujo de personas que se agolpan a la verja para entrar a España. Además, Rabat confirmó que llegó a un acuerdo con Madrid para agilizar las devoluciones de aquellos que han ingresado de manera masiva e ilegal en los últimos días.
VIDEO | Miles de personas entran desde Marruecos a Ceuta en la mayor crisis migratoria desde 2021. pic.twitter.com/kKenTU5ozU
— EFE Noticias (@EFEnoticias) July 30, 2026
El Gobierno descarta la emergencia nacional
Con un flujo constante de entradas irregulares procedentes de Marruecos que ya rondaba las 2.000 personas desde el pasado 20 de julio, el Ejecutivo de Pedro Sánchez ya había rechazado la petición del presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, de declarar una situación de emergencia nacional que permita concentrar la dirección operativa bajo un mando único a cargo del Gobierno central.
La respuesta del Ministerio del Interior ha sido tajante. Según el departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska, la declaración de emergencia de interés nacional prevista en la Ley 17/2015 del Sistema Nacional de Protección Civil no puede aplicarse a una crisis migratoria.
El Ejecutivo argumenta que esa normativa solo contempla riesgos naturales y tecnológicos —como incendios forestales, inundaciones, fenómenos meteorológicos extremos, accidentes industriales o emergencias nucleares—, pero no los flujos migratorios, por lo que jurídicamente “no es posible” activar el mecanismo solicitado por Ceuta.
Desde el Gobierno subrayan que la gestión de la situación se está coordinando entre varios ministerios —Interior, Inclusión, Política Territorial e Infancia— y recuerdan que la presión migratoria no figura entre los supuestos previstos para declarar una emergencia nacional en materia de protección civil.
Una oleada de personas, miles de ellas, ha cruzado sin control de Marruecos a Ceuta. La Guardia Civil y los medios de emergencia, superados, solo se ocupan de los heridos. Los agentes han tenido que abrir las verjas, porque querían evitar que se forme un tapón… pic.twitter.com/pYFnAmbgLw
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Ceuta reclama una respuesta extraordinaria
La posición del Ejecutivo choca frontalmente con la mantenida por el Gobierno de Ceuta. Vivas considera que la ciudad atraviesa una situación excepcional que desborda los mecanismos ordinarios de respuesta. La Junta de Portavoces de la Asamblea de Ceuta, con el respaldo de todos los grupos políticos, incluido el PSOE, solicitó al Ejecutivo central tres medidas inmediatas: la declaración de una emergencia al amparo de la Ley de Seguridad Nacional, el despliegue reforzado de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado junto al Ejército y el cierre de la frontera del Tarajal.
La ciudad sostiene que la legislación de Seguridad Nacional ofrece una vía distinta a la esgrimida por Interior y permitiría asumir una coordinación centralizada ante una amenaza que, a su juicio, trasciende el ámbito estrictamente migratorio. Los centros para menores extranjeros no acompañados presentan una ocupación que las autoridades locales cifran en torno al 1.600 % de su capacidad ordinaria. Más de 600 menores permanecen bajo tutela de la ciudad cuando las instalaciones fueron diseñadas para apenas unas decenas.
La situación tampoco mejora para los adultos. El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) supera ampliamente su capacidad y cientos de recién llegados permanecen a la espera de ser alojados, mientras otros improvisan asentamientos en distintos puntos de la ciudad.
Sánchez ha trasladado personalmente a Juan Jesús Vivas su apoyo institucional y ha asegurado que el Gobierno está movilizando recursos para recuperar la normalidad. Según el presidente, el Ejecutivo trabaja de forma coordinada con las autoridades marroquíes y con los organismos internacionales para contener la situación y reforzar la cooperación bilateral. @mundiario