El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un acuerdo para el desarme completo de Hamás y otros grupos armados en Gaza, el punto que durante meses mantuvo paralizada la aplicación de su plan para terminar el conflicto.
Según lo que reveló el mandatario, el proyecto establece que Hamás entregue sus armas, desmantele su infraestructura militar y ceda el mando a una administración palestina, mientras las fuerzas israelíes se retiran gradualmente.
Sin embargo, el desarme todavía no puede considerarse consumado, Trump presentó el entendimiento como un acuerdo alcanzado por la Junta de Paz, pero fuentes consultadas por Axios señalaron que la firma formal podría producirse durante los próximos días.
Por lo pronto, Trump aseguró que la implementación se realizará mediante “fases cuidadosamente estructuradas”, conforme avance la entrega de armas, Israel retiraría progresivamente sus fuerzas y una Fuerza Internacional de Estabilización asumiría tareas de seguridad junto con una nueva policía palestina.
De acuerdo con los detalles del proyecto conocidos por Axios, Hamás tendría entre seis y ocho meses para inutilizar sus armas pesadas y ligeras, y también debería proporcionar información sobre:
- Túneles militares
- Depósitos de armamento
- Instalaciones utilizadas para fabricar armas
- Zonas donde conserva municiones y equipo militar
El arsenal quedaría almacenado y bajo el control del Comité Nacional para la Administración de Gaza, conocido por sus siglas en inglés como NCAG, con el objetivo de que ninguna organización mantenga una estructura militar independiente del futuro gobierno palestino.
El borrador también contempla desarmar a las milicias contrarias a Hamás que recibieron respaldo israelí durante la guerra, mientras que los integrantes de la organización palestina que acepten el proceso podrían permanecer en Gaza bajo un esquema de amnistía, según las fuentes que conocieron la propuesta.
¿Hamás realmente entrega las armas?
El presidente Trump afirma que existe un acuerdo, pero hasta el momento Hamás no ha difundido un documento oficial firmado con todos sus términos.
Dos funcionarios del movimiento palestino dijeron a la prensa, bajo condición de anonimato, que se había alcanzado un entendimiento para terminar el conflicto.
Reportes previos indicaban que Hamás aceptaba restringir y almacenar sus armas pesadas, aunque no necesariamente entregarlas directamente a Israel.
Axios informó que dos funcionarios estadounidenses consideran aceptadas las condiciones, pero otras fuentes describieron el texto como un acuerdo que aún debe formalizarse.
El concepto de desarme total tampoco supone únicamente entregar rifles o misiles, implica eliminar túneles, talleres de fabricación, depósitos y cadenas de mando, además de impedir que Hamás conserve capacidad para actuar como una fuerza militar separada.
¿Qué recibirá Hamás a cambio?
La entrega de armas estaría vinculada con la retirada gradual del Ejército israelí, el proyecto indica que Israel comenzaría por replegarse hacia la llamada Línea Amarilla, donde sus fuerzas estaban posicionadas después del alto el fuego de octubre.
Los siguientes movimientos dependerían del avance comprobado del desarme, y la implementación se realizaría zona por zona. El nuevo gobierno palestino asumiría el control de cada área únicamente después de verificar que fue desmilitarizada.
Israel también tendría que suspender los ataques dirigidos contra integrantes de Hamás, salvo en los casos en que alegue la existencia de una amenaza inmediata.
¿Quién gobernará Gaza?
El plan prevé que Gaza quede bajo una administración palestina tecnocrática, sin el control político o militar de Hamás, el Comité Nacional para la Administración de Gaza está encabezado por Ali Shaath, ingeniero originario del enclave y exfuncionario de la Autoridad Palestina.
Su mandato incluye recuperar servicios básicos, organizar la vida civil y coordinar la reconstrucción bajo supervisión internacional.
Hamás ya había anunciado el 6 de julio la disolución de su gobierno para transferir funciones civiles al comité, en ese momento, sin embargo, no aceptó públicamente entregar sus armas ni ceder el control de la seguridad.
La diferencia ahora es que el nuevo acuerdo buscaría que exista un solo gobierno, un marco legal y una autoridad de seguridad, en lugar de una administración civil condicionada por el poder militar de Hamás.
La policía palestina operaría junto con la Fuerza Internacional de Estabilización, y Trump sostiene que este esquema permitiría proteger a la población de Gaza y, al mismo tiempo, evitar nuevos ataques contra Israel.
Israel debe responder al acuerdo
La reacción del Gobierno israelí será decisiva, antes del anuncio de Trump, un funcionario israelí consideraba insatisfactorias algunas de las condiciones discutidas por los mediadores.
Pero Israel tampoco había presentado una respuesta formal al mensaje presidencial.
El Gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu considera que no permitirá la reconstrucción de Gaza mientras Hamás conserve su arsenal.
También ha mostrado desconfianza ante cualquier esquema que permita al movimiento mantener influencia política o de seguridad mediante una administración civil.
Un rechazo israelí, una disputa sobre los plazos o un ataque durante la implementación podrían frenar el proceso antes de que comience la entrega de armas.
No obstante, la realidad es que el anuncio ocurrió en medio de nuevas violaciones al alto el fuego, ataques israelíes dejaron al menos seis palestinos muertos este jueves, entre ellos dos niños, de acuerdo con personal médico citado por Reuters.
Israel sostiene que sus operaciones buscan a integrantes de grupos armados, lo que implica que la tregua vigente desde octubre no ha detenido por completo la violencia.
La Junta de Paz reconoció anteriormente que se registran incumplimientos casi diarios, muertes de civiles y obstáculos para la entrada de ayuda humanitaria.
El Ministerio de Salud de Gaza, administrado por Hamás, también afirmó que más de 60 mil menores quedaron huérfanos desde el comienzo de la ofensiva israelí. La cifra no ha sido verificada de manera independiente y forma parte del balance difundido por las autoridades sanitarias del enclave.