El 30 de julio de 2026 la Ciudad Autónoma de Ceuta sufrió una invasión migratoria potenciada por el Régimen marroquí, aliado del trumpismo y del sionismo. Este desgraciado hecho sucedió días después de la visita de Pedro Sánchez a Argelia, en medio de la enemistad geopolítica entre España y EE UU-Israel y poco después de la victoria de la Selección Española de fútbol masculino en New York sobre Argentina -cuyo presidente es el globalista de derechas Javier Milei- ante la incómoda presencia de Donald Trump.
Desde el punto de vista histórico, Ceuta es hispánica desde 285 DC, cuando el emperador romano Diocleciano incorporó Mauritania Tingitana a la Diócesis de Hispania. Esta situación perduraría hasta la conquista vándala en 429. Más tarde, en 1415, fue anexionada por el también hispánico Reino de Portugal. Ceuta ha sido ininterrumpidamente española desde 1580. Ese año Portugal se incorporó a la Monarquía Hispánica. Tras la secesión lusa en 1640, Ceuta permaneció fiel a España. Por último, la Ciudad del sur del Estrecho de Gibraltar se configura como Autonomía desde 1995.
El sentimiento ceutí de pertenencia a la Patria es profundo. Además, su idiosincrasia hispánica es innegable, tanto jurídica como sociológicamente. Como parte integrante de la Nación Española que es, debe ser defendida, al igual que a Melilla, Canarias, Campo de Gibraltar o cualquier otro territorio español que sufriese una hostilidad exterior.
Por otro lado, ¿cuáles son las diez conclusiones que se obtienen de lo que está pasando en Ceuta?
1. Varias decenas de personas, utilizadas políticamente por el rey de Marruecos, han fallecido. La humanidad debe estar presente ante cualquier circunstancia.
2. El principal culpable es el Estado marroquí, enemigo histórico y geopolítico de nuestro país, que ha alentado esta invasión -usando a su propia población- para debilitar a nuestro Gobierno. Este suceso recuerda peligrosamente a la Marcha Verde de 1975 sobre Sáhara Occidental.
3. El Ejecutivo de Pedro Sánchez no ha estado a la altura: ha mostrado una actitud muy poco digna: “demasiado diplomática” con un Estado que nos está despreciando. Además, el Gobierno no decretó ni el Estado de Alarma ni el de Excepción.
4. La derecha española tampoco ha actuado de manera adecuada. En vez de ensalzar la unidad nacional, ha aprovechado este problema para atacar una vez más al Gobierno. Además, resulta repugnante la hipocresía de partidos como Vox, quienes critican a Marruecos, pero no a sus aliados internacionales, que son Trump y Netanyahu, dos anglosionistas -y criminales de guerra-, enemigos de España. El neoyorquino y el telaviví son amigos ideológicos de los de Abascal y aliados geopolíticos de Mohamed VI al mismo tiempo.
5. La Sentencia del 8 de julio de 2026 del TS establece que las "devoluciones en caliente" (rechazo en frontera) no son legales para los migrantes que entran a nado o por vía marítima a Ceuta y Melilla. Ello, unido a la reciente regularización migratoria, fomenta el efecto llamada.
6. La UE es corresponsable de esta situación, al externalizar en Marruecos la política migratoria en la frontera suroeste del ente comunitario.
7. España debe romper relaciones de todo tipo con Israel y con su vecino del sur, militarizar sus fronteras, además de incrementar el gasto militar por encima del 2%. Además, la ruptura de relaciones con Marruecos daría paso al reconocimiento, justo, del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui por parte de España.
8. Nuestro país debe profundizar en sus relaciones con Latinoamérica y con la antiimperialista Organización para la Cooperación de Shanghai, en vista del servilismo de la UE a EE UU, y siempre dentro del principio de respeto absoluto a nuestra soberanía nacional.
9. España tiene su propia idiosincrasia: plurinacional, católica y latinoeuropea. Estos elementos deben defenderse desde las instituciones como las bases que configuran nuestro patrimonio cultural, así como nuestra identidad ante amenazas externas: No somos árabes islámicos, pero tampoco judíos sionistas ni angloprotestantes.
10. El 3º Mundo (no incluyo en esta categoría a Marruecos, que está en vías de desarrollo) necesita un auténtico plan internacional de solidaridad económica. Es una cuestión de justicia social e histórica, de humanidad, pero también de control migratorio y de fomento de nuestra seguridad.
En conclusión, nuestros compatriotas de Ceuta sufren el acoso del Estado marroquí y la falta de eficacia y de patriotismo de nuestra clase política. Los actores institucionales citados -desde el PSOE hasta PP y Vox- no han estado acertados. Y desde la izquierda alternativa estatal (Podemos e IU) sí defienden la soberanía nacional de nuestros enemigos exteriores, pero su política migratoria es multiculturalista y, por tanto, funcional al debilitamiento de la Nación Española.
Nuestra Patria necesita solidez interna (plurinacionalismo solidario) y también externa. Y para ello hace falta, al mismo tiempo, contundencia diplomática, unidad nacional, reforzamiento militar y estricto control migratorio. Si estos ingredientes no operan simultáneamente, España se debilitará a nivel nacional e internacional. @mundiario