La vida y la obra de Kati Horna
En el Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo, Alcaldía Álvaro Obregón, Ciudad de México, se presenta la exposición Kati Horna: La mirada puesta en página.
Exposición
La muestra se realiza en el marco del 40 aniversario del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información deArtesPlásticas (Cenidiap), que, entre otros muchos archivos resguarda el de la fotógrafa de origen húngaro Kati Horna (1912-2000).
Y es resultado de un trabajo de investigación de un equipo multidisciplinario con curadoras del Cenidiap, y del Centro Nacional de Investigación Documentación e Información del Teatro. Se contó también con la colaboración y apoyo de los herederos de Horna, que prestaron material del archivo personal que pertenece a la familia.
En 1986, la fotógrafa donó su archivo al Cenidiap, y las obras que ahora podemos ver son fotografía, hojas de contacto, revistas, y objetos personales. La exposición se articula a partir de cuatro ejes temáticos: Redes y procesos editoriales; Objetivista y experimentación; Arquitectura insólita y Sucedió en Coyoacán.
– Casa principal. Aquí se ubica el primer eje que comprende retratos, fotorreportajes relacionados con revistas –Nosotras, Diseño, Mujeres, Mexico ThisMonth– y otros medios impresos que publicaron sus retratos y fotomontajes.
Y se puede ver como desarrolla su trabajo de editora visual, al señalar encuadres o rayar las imágenes que no le parecían. Horna fotografió a muchas mujeres y aquí se muestran imágenes de: Remedios Varo, Leonora Carrington, Ángela Gurría, Lorraine Pinto, Elvira Gascón, Rosario Castellanos y Sofía Bassi. Las hay, también, de artistas menos conocidas, a quienes también registró con su cámara.
– Casa Frida Kahlo. Se muestran trabajos experimentales y de vanguardia, como la serie dedicada al movimiento de Los Hartos, que culminó en una exposición de un día (30 de noviembre de 1961) en la galería Antonio Souza, en la Zona Rosa. Sus integrantes, que se decían “artistas con hache”, se unieron con el propósito de “desafiar la frivolidad y banalidad del mercado del arte”. Muchas de estas piezas provienen del Fondo Mathias Goeritz que también resguarda el Cenidiap. Horna tuvo una relación muy estrecha con Pedro Friedeberg, de quien se exhibe su Mesa que camina. También está su trabajo para la revista S.nob.
– Casa Juan O’Gorman. En la planta baja están las fotos que hacen referencia a la arquitectura, ella colaboró con muchos arquitectos y revistas de esta disciplina. Y en la planta alta se despliega su labor en la escena junto con personalidades como Alejandro Jodorowsky, así como sus colaboraciones con la actriz Beatriz Sheridan. Este apartado da fe de su trabajo más como artista plástica, con objetos, cajas, al llevar la fotografía a “otro límite”.
Artista
Kati Horna. Nació en Budapest, Hungría, en 1912, como Katalin Deutsch, y murió en la Ciudad de México en 2000. Se nacionalizó mexicana. Hija menor de tres hermanas de una familia judía acomodada, su padre era banquero. Desde joven, su madre le insistió en que debía tener una carrera para valerse por sí misma; por ello, en 1931 se trasladó a Berlín, Alemania, para comenzar a aprender fotografía.
Aquí se relacionó con el grupo deBertolt BrechtyconlaBauhaus,al tiempo que trabaja para la agencia Dephot (Deutsche Photodienst). Ella, con la escalada del nazismo, regresa a Budapest, para encontrarse con que su padre había sido apresado. En 1933, su madre le financia un curso en París con el fotógrafo Jósef Pécsi, a quien ella siempre consideró su maestro.
En París trabaja retocando fotografías de moda y fotos fijas para cine, y también realiza reportajes para la agencia francesa Agence Photo. De esta época son sus trabajos El mercado de las pulgas (1933) y Reportaje de los cafés de París (1934).
Se hace pareja del fotógrafo Robert Capa (1913-1954), cuyo nombre entonces era Endre Friedmann, quien luego lo “americaniza”. También se relaciona con Chiki Weisz, quien en ese momento manejaba el estudio de Capa y más tarde se encontraría con él en México.
En París tiene lugar su primer encuentro con el surrealismo cuando se acerca a la Asociación de Artistas Alemanes en París, que se reunían en el Café des fleurs en Montparnasse. Con uno de ellos, Wolfang Burger, desarrolló la serie Hitler Eye, que consiste en imágenes de un huevo parodiando a Hitler.
Cuando en 1936, estalla la guerra civil española, Kati Deutsch, con su cámara Rolleiflex y con ideales anarquistas, viaja a Barcelona y a Valencia. Hace el viaje junto con Capa como fotorreportera encomendada por la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) para retratar la situación de los pueblos colectivizados de Aragón, con el objeto de servir como propaganda al gobierno republicano en el exterior.
Trabaja para diversas organizaciones y publicaciones republicanas. Destaca su trabajo como colaboradora en publicaciones anarquistas como Tierra y libertad, Tiempos Nuevos y Mujeres libres, así como su trabajo como redactora en la revista Umbral, donde conoce a José Horna, que trabaja como cartógrafo, para los republicanos, y pronto se casan y de él toma el apellido.
Su compañero es apresado por los nacionalistas, y ella lo ayuda a escapar hacia París, y se lleva consigo algunos negativos de sus fotografías que no mostró hasta el año de 1979, cuando la democracia ya estaba establecida en España y los puso a disposición del Ministerio de Cultura.
A su llegada a París, Kati Horna siguió trabajando, de esa época destaca su cuento visual Lo que va al cesto (1939). Sin embargo, con la invasión nazi a Francia y al no tener papeles la pareja corría el riesgo de ser arrestada, por lo que decidieron pedir ayuda a la Embajada de México, en ese momento se cambia el nombre a Catalina Fernández o Catalina Partos.
En 1939, Kati y José Horna llegan al puerto de Veracruz, y de inmediato se trasladan a la Ciudad de México. Una vez establecidos, Kati Horna se reencuentra con su amigo Chiki Weisz, quien era pareja de la pintora surrealista de origen inglés Leonora Carrington. Los Horna crearon vínculos con otros artistas e intelectuales que vivían en el exilio, comoGunther Gerzso,Walter Gruen,Remedios VaroyBenjaminPéret,quienes se reúnen en su casa en la calle de Tabasco, en la colonia Roma.
La amistad que Kati Horna estableció con las pintoras surrealistas Remedios Varo y Leonora Carrington sería de gran relevancia, no sólo para su vida en México, sino para su obra.En 1943 las tres vivían en la colonia Roma, por lo que compartían gran parte de su tiempo y sus labores cotidianas. De ahí surgió una serie de retratos e imágenes surrealistas. Horna colaboró con las pintoras y las retrató.
En 1963, la muerte de José Horna y Remedios Varo unió más a Leonora Carrington y a Kati Horna, y juntas inician proyectos. Entre estas colaboraciones están las fotografías que tomó de los espectáculos montados por Alejandro Jodorowsky, entre el que destaca Penélope, para el que Carrington diseñó la escenografía y el vestuario.
La fotógrafa también colaboró con importantes publicaciones como: Mujeres, S.nobdonde publicó fotografías con tendenciasurrealista,Mapa (1940), Revista de la Universidad de México(1958-1964),Tiempo(1962),Perfumes y modas(1956),MéxicothisMouth(1961-1965),Revista de Revistas (1963).Otra de sus facetas fue la fotografía de arquitectura, en la que participó haciendo memorias de distintas construcciones.
Además, trabajó como profesora de fotografía en la Escuela Nacional de Artes Plásticasde laUniversidadNacionalAutónoma de México(1973-1999) y en laUniversidadIberoamericana.Entre sus fotoreportajes más destacados se encuentran: La Castañeda (1945), Fetiches de S.nob (1962), Sucedió en Coyoacán (1962), Mujer y Máscara (1963) y Una noche en el sanatorio de muñecas (1963).
Kati Horna falleció en octubre del año 2000. Dejó un archivo de más de 20 000 negativos, que ahora resguardada el INBAL y el Ministerio de Cultura de España.
———
El trabajo de Kati Horna ha sido expuesto en España (Salamanca, Córdoba, Valencia, Valladolid, Madrid); Reino Unido; Francia; Estados Unidos y México.
———-
En 2016,la historiadora del arte Almudena Rubio descubre en el Instituto Internacional de Historia Social (IIHS), en Ámsterdam, Holanda, las fotos perdidas de la Guerra Civil Española que Horna había realizado por encargo para la CNT-FAI para difundir el papel de los anarquistas españoles durante la Segunda República.
El legado se consideró perdido como consecuencia de la guerra, salvo una lata que la propia fotógrafa húngara consiguió llevarse y que se encuentra desde 1983 en el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca, España. Rubio recuperó más de 500 negativos sobre la guerra en cajas cerradas desde 1939 y comenzó su análisis y estudio. ?
———
Los especialistas en la historia y obra de Kati Horna consideran que su vida y trabajo no se conocen como debería serlo porque siempre se negó a participar en exposiciones o hacerse publicidad, por lo que gran parte de sus fotos, especialmente su obra surrealista, solo se conocieron cuando después de su muerte las encuentra su hija.
Comentario
La vida y el trabajo fotográfico de Kati Horna, tiene un gran valor y merece que se conozcan mucho más de lo que ahora son. Conocía algo de la vida y la obra de ellas, pero la exposición, y las lecturas posteriores, me han aportado nuevos elementos para entender mucho mejor su aporte y relevancia en el campo de la fotografía y también su papel en la Guerra Civil Española.
En 1985, la fotógrafa donó su archivo al Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas (Cenidiap), pero es hasta ahora, que se exhibe por primera vez. En sus años en México captó parte de la vida cultural de la Ciudad de México a través de reportajes fotográficos, retratos y relatos visuales. La mayor parte de estos trabajos se publicaron en medios impresos culturales del país.
Su trabajo registra y da cuenta de los personajes de la cultura mexicana que retrató y de las diferentes temáticas que desarrolló durante seis décadas de producción fotográfica. La exposición también muestra los procesos creativos de la editora visual y fotógrafa en la búsqueda del encuadre, el contraste y la composición, mediante la exhibición de series, hojas de contacto e imágenes que evidencian las marcas de la edición fotográfica que la publicación suele ocultar.
Horna estuvo siempre en diálogo con la vanguardia, la experimentación y los movimientos artísticos; sin pertenecer a un grupo, se mantuvo cercana a muchos mediante la amistad y la colaboración. Desde sus inicios en Europa, la experimentación fotográfica fue central en su práctica: explora el collage, la narración y construyo un lenguaje tanto político como experimental.
Ella fotografió a muchas mujeres en sus espacios íntimos, y por eso mismo sus imágenes están cargadas de tensiones, aunque a menudo se presentan con una apariencia cotidiana en las portadas de las revistas para la que trabajó. En ellas captura la vida íntima, pero también deja entrever una esencia más profunda y velada de quienes retrata.
Me sorprendió, no conocía, su trabajo en la fotografía arquitectónica. Sus primeros trabajos en este campo están relacionados con el arquitecto Carlos Lazo y la recién construida Ciudad Universitaria. A partir de la década de los sesenta colaboró con los más importantes arquitectos del país.
Y mantuvo un diálogo con el artista Mathias Goeritz sobre la arquitectura emocional, la escultura monumental, el geometrismo, la abstracción y el misticismo. En este sentido, Horna buscó captar lo insólito de la arquitectura a través del valor expresivo de la materia y la forma, el sentido abstracto y el contexto histórico.
También incursionó en el espacio del teatro. Dentro de ese campo se encuentra Historia de un vampiro: Sucedió en Coyoacán (1962). La serie fue creada junto a la actriz Beatriz Sheridan a quien también había retratado en Penélope de Leonora Carrington. Kati Horna fue una de las fotógrafas fundamentales de la obra de Alejandro Jodorowsky.
Su archivo conserva el registro de los ensayos de La ópera del orden, un testimonio tanto del proceso como del resultado. Y capturó aquello que la memoria necesita guardar, reconfigurar y discutir. Se adentró en la escena para mostrarnos las escenografías de artistas como Lilia Carrillo y devolvernos ese instante fijado en imagen.
———-
La exposición se puede ver hasta el 26 de abril de 2026.













La entrada La vida y la obra de Kati Horna aparece primero en Quadratín Guerrero.