La esposa de un soldado de Estados Unidos, que pasó más de un mes en un centro federal de detención de inmigración, dijo que ya está de vuelta en casa luego de que agentes la retiraran de un vuelo de deportación a Brasil.
Previamente, este mes, The Associated Press destacó el caso de Maisa Lopes Eliaser, una de las decenas de cónyuges o padres de militares estadounidenses que fueron detenidos luego de que el Gobierno del presidente Donald Trump eliminara protecciones para las familias de militares, en el marco de su política de deportaciones masivas.
Alexis Jaramillo, sargento del Ejército, visita a su esposa, Maisa Lopes Eliaser —una ciudadana brasileña detenida por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)—, en el Centro de Procesamiento del ICE del sur de Luisiana, el domingo 2 de agosto de 2026, en Basile, Luisiana. Foto: AP / Joseph Vidrine
Tras la publicación del informe de la AP, un grupo de legisladores demócratas abrió una investigación sobre las deportaciones de miembros de las fuerzas armadas y sus familias.
Eliaser fue subida a un vuelo de deportación el miércoles con destino a su Brasil natal. A mitad del vuelo, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) que iban en el avión recibieron una llamada telefónica sobre ella, contó a la AP. Dijo que luego un agente del ICE le preguntó si quería continuar hacia Brasil o regresar a Estados Unidos.
“¿Quién hizo la llamada? No lo sabemos”, indicó el esposo de Eliaser, Alexis Jaramillo, quien es sargento primero del Ejército. “Pero alguien hizo la llamada, y entonces ella regresó”.
Mientras otros detenidos eran escoltados fuera del avión en Brasil, Eliaser se quedó a bordo y volvió a Luisiana. Agentes del ICE le dijeron que era “famosa” porque había videos sobre su caso, relató.
El sargento primero del Ejército Alexis Jaramillo muestra fotos de su esposa, Maisa Lopes Eliaser, el domingo 2 de agosto de 2026. Foto: AP / Joseph Vidrine
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), que supervisa al ICE, no ha respondido hasta el momento a una solicitud de comentarios.
El senador demócrata Mark Kelly, exoficial de la Armada, se comunicó directamente con la oficina local del ICE involucrada en la detención de Eliaser, según su portavoz. También se ha pronunciado en favor de otros dos familiares de militares detenidos durante el último año.
En una declaración a la AP, Kelly dijo que la política de detener a familiares de militares es “incorrecta y no tiene ningún sentido”.
“Necesitamos soluciones reales para arreglar nuestro sistema de inmigración fallido”, escribió Kelly en una declaración. “Arremeter contra las familias de militares en lugar de contra los verdaderos criminales no resuelve nada”.
El DHS había señalado previamente a la AP que a Eliaser, de 32 años, un juez de inmigración le emitió una orden final de expulsión el 15 de abril, luego de que excediera el tiempo permitido de la visa de turista con que ingresó a Estados Unidos en 2019.
Jaramillo, un especialista en operaciones de aviación de 43 años que ha estado en el Ejército más de una década, pidió licencia de sus funciones de entrenamiento de soldados en Fort Polk, Luisiana, para cuidar del hijo de Eliaser, de 5 años, después de que ella fuera detenida el 8 de julio.
“Esta reunificación familiar es prueba de lo que es posible cuando la gente deja la política a un lado y hace lo correcto por quienes sirven (al país)”, destacó en una conferencia de prensa Danitza James, presidenta de la organización Repatriate Our Patriots, un organismo sin fines de lucro que apoya a familias de militares que enfrentan deportación y ayudó con el caso de Eliaser. “No nos detendremos hasta que cada familia de militares que enfrente detención tenga la misma oportunidad de justicia”.
El sargento Alexis Jaramillo posa con una foto de su esposa, Maisa Lopes Eliaser, antes de visitarla en un centro de procesamiento del ICE, el domingo 2 de agosto de 2026, en Basile, Luisiana. Foto: AP / Joseph Vidrine
Eliaser, quien fue detenida en julio cuando se encontraba en una cita de inmigración, tiene otra cita programada para el lunes en un intento por reabrir su caso e impulsar su solicitud de residencia permanente. Jaramillo es ciudadano de Estados Unidos y la pareja está casada desde 2024.
Jaramillo comentó que le han dicho que no habrá más problemas con el caso de Eliaser, pero ambos siguen preocupados.
“Tenemos muchísimo, muchísimo, muchísimo miedo por esto, pero, ya saben, tenemos que ir (a la cita)”, declaró Jaramillo. “Le dije a la persona que me dio la cita: ‘Oiga, señor, no juegue conmigo, he pasado por mucho'”.
Eliaser indicó que todavía le cuesta dormir y teme que la envíen de regreso al centro de detención, donde, según contó, la trataron como “a un animal”.
“Se sentía como si estuviera en una pesadilla”, explicó. “No podía creer lo que estaba pasando hasta que regresé a mi casa. Día a día, estoy tratando de recuperarme de este trauma”.
Ha habido intervenciones similares en otros casos de alto perfil durante el último año. Annie Ramos, de 22 años, fue detenida por autoridades de inmigración cuando su esposo, un sargento primero del Ejército, se preparaba para ser desplegado. Fue liberada tras una protesta pública. Aproximadamente al mismo tiempo, la senadora Tammy Duckworth, demócrata y veterana de combate, dijo a la AP que ella personalmente se comunicó con el DHS para pedir la liberación de Deisy Rivera Ortega, la esposa inmigrante de un sargento del Ejército que realizó tres misiones en Afganistán, tras enterarse de su caso por grupos activistas. A la larga, fue liberada.
RAA