La Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) revisará casos en los que, a través de grupos estudiantiles en Facebook, se ofrecen pagos para que personas externas cursen y aprueben clases de materias virtuales a nombre de alumnos matriculados.
“Ya detectamos ese problema y ya está trabajando la Dirección General de Innovación Educativa y la Dirección General de Tecnologías de la Información, para implementar los elementos de seguridad para evitar ese tipo de conductas”, adelantó Alonso Morales, director general de Servicios Administrativos de la UACJ.
En grupos privados de estudiantes en Facebook se identificaron publicaciones en las que se solicitan personas externas a la universidad para cursar clases virtuales a cambio de un pago.
“Busco quien me lleve metodología de la información en línea”, indicaba un comentario publicado en el grupo “Gente de CU (Sólo estudiantes de la UACJ)” en Facebook, el cual contaba con varias respuestas: “yo puedo, ofrece”, “Mandame msj”, “Manda mensaje te muestro mi cardex y me ajusto a tu presupuesto va?”.
“No son muchos casos los detectados, pero ya se está trabajando para evitar esas cosas”, apuntó Morales, “con el paso del tiempo entre más ha crecido la Universidad más atentos hay que estar con muchas situaciones”, reconoció.
Dijo que este tipo de solicitudes identificadas en grupos de redes sociales, “es una manera de cometer fraude por parte de los estudiantes”.
En ciclos escolares anteriores, se habían recopilado publicaciones en redes sociales para pagar por tareas o examen. Por ejemplo, para una tarea o proyecto se podían cobrar desde 100 hasta 500 pesos por actividades sencillas, investigaciones o trabajos específicos. Por un examen parcial, las tarifas subían a 400 y hasta 800 pesos por ingresar a la plataforma (como Conecta UACJ o Teams) y responder los exámenes en tiempo real.
Recientemente, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) determinó que todos los aspirantes que aprobaron el examen de ingreso de este año deberán realizar una nueva prueba, luego de una investigación sobre un posible fraude generalizado, incluso con la ayuda de inteligencia artificial, durante el primer intento de la universidad de realizar exámenes en línea.
Las autoridades universitarias informaron que una comisión había constatado que el número de aspirantes que aprobaron el examen de ingreso había aumentado considerablemente en comparación con años anteriores. Por consiguiente, la universidad exigió a los aspirantes que aprobaron el examen que lo realizaran presencialmente.