Encontrar varios cabellos en el cepillo, sobre la almohada o después de bañarse puede causar preocupación, pero perder entre 50 y 100 cabellos al día se considera normal. La cifra forma parte del proceso natural mediante el cual el organismo desprende cabellos antiguos mientras otros continúan creciendo.
La dermatóloga Fabiana Ortega de Schmitt explicó a Quadratín Hispano que el motivo para prestar mayor atención aparece cuando la caída aumenta de manera evidente durante varias semanas o empiezan a observarse cambios en la cantidad y distribución del cabello. Entre ellos se encuentran menor densidad, entradas que progresan, ensanchamiento de la raya central o pérdida localizada.
La Academia Americana de Dermatología (AAD) coincide en que existe una diferencia entre el desprendimiento cotidiano del cabello y una pérdida que puede estar relacionada con alguna condición. Además de una reducción general de densidad, una línea de nacimiento que retrocede, una zona sin cabello o mechones que se desprenden repentinamente pueden ser signos que requieren evaluación.
Esto significa que contar cabellos no debe utilizarse como una prueba casera para diagnosticar alopecia. El rango de 50 a 100 sirve como referencia; los cambios persistentes respecto de lo habitual para cada persona y las modificaciones visibles del cuero cabelludo aportan información importante para decidir cuándo consultar.
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¿Cuándo debe preocupar la caída del cabello?
Ortega de Schmitt recomienda observar la evolución y no limitarse a lo que ocurre durante un solo baño o cepillado. Según explicó al medio, las señales que ameritan mayor atención incluyen:
- Caída evidentemente mayor durante varias semanas.
- Disminución visible de la densidad del cabello.
- Entradas que avanzan progresivamente.
- Ensanchamiento de la raya central.
- Pérdida concentrada en determinadas zonas.
La AAD añade otros patrones que pueden resultar evidentes, como la aparición repentina de una zona redonda u ovalada sin cabello o la caída de mechones al peinarse o cepillarse. La pérdida localizada puede aparecer, por ejemplo, en condiciones como la alopecia areata y necesita un diagnóstico profesional para determinar su origen.
Encontrar cabello en la regadera no siempre es preocupante, pero estos cambios sí requieren atención. | Imagen: IA.Caída y pérdida de cabello no siempre significan lo mismo
Una distinción útil es la que hace la Academia Americana de Dermatología entre desprendimiento excesivo y pérdida de cabello.
El desprendimiento excesivo, conocido como efluvio telógeno, puede aparecer después de situaciones que someten al organismo a estrés. Entre los desencadenantes descritos por la AAD están una pérdida importante de peso, el parto, periodos intensos de estrés, fiebre alta, una cirugía, recuperación de una enfermedad o dejar de utilizar anticonceptivos.
En muchas personas, este aumento de la caída comienza algunos meses después del evento que lo desencadenó. Cuando el organismo se recupera, el desprendimiento puede disminuir y el cabello suele recuperar progresivamente su densidad durante los siguientes meses.
La pérdida de cabello propiamente dicha puede tener otros orígenes, entre ellos factores hereditarios, determinadas enfermedades del sistema inmunitario, algunos medicamentos y tratamientos, peinados que ejercen tensión constante o prácticas que dañan el cabello. Por eso identificar la causa resulta fundamental antes de intentar tratarlo.
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Por qué no conviene comprar tratamientos sin conocer la causa
Ortega de Schmitt recomendó evitar probar productos por cuenta propia cuando ya existe una caída preocupante y acudir con un especialista para identificar qué está sucediendo. Una valoración temprana puede ofrecer mejores posibilidades de tratamiento dependiendo de la causa.
La AAD también advierte que no todos los casos de caída responden al mismo tratamiento. Un dermatólogo puede evaluar el patrón de pérdida, revisar el cuero cabelludo y, cuando es necesario, solicitar estudios si existe sospecha de una enfermedad, deficiencia de vitaminas, alteración hormonal o infección.
Incluso los productos que sí cuentan con evidencia para determinados tipos de alopecia no funcionan para todas las causas. El punto de partida debe ser conocer por qué está ocurriendo la pérdida y no únicamente intentar detenerla con un champú, suplemento o tratamiento recomendado en redes sociales.
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¿Cómo interpretar los 50 a 100 cabellos de la imagen?
La cifra de 50 a 100 cabellos diarios es una referencia médica, pero visualmente puede resultar engañosa. Una misma cantidad puede parecer mayor cuando el cabello es largo o grueso y ocupar menos espacio cuando es corto o fino.
Por eso, la ilustración que acompaña esta nota debe entenderse únicamente como una representación aproximada y no como una herramienta para determinar si una persona tiene alopecia.
Más útil que intentar contar diariamente cada cabello es observar cambios sostenidos: si la coleta parece cada vez más delgada, la raya se amplía, las entradas avanzan, aparecen zonas claras del cuero cabelludo o se desprende una cantidad mucho mayor de lo habitual durante varias semanas, conviene solicitar una valoración dermatológica. La AAD señala que identificar temprano la causa puede mejorar las posibilidades de frenar algunos tipos de pérdida.
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