Después de convertirse en padre de Mariel, su hija mayor, el gobernador Samuel García empezó a tomar conciencia de los riesgos a los que están expuestos los menores con el uso de redes sociales y dispositivos móviles.
El mandatario estatal participó en la inauguración del Foro Regional La Vida Frente a la Pantalla: El Impacto de los Dispositivos Digitales en las Infancias, Adolescencias y Juventudes Mexicanas.
García expresó su preocupación por el impacto de la tecnología en la infancia y compartió su perspectiva personal como padre de familia ante los riesgos que presentan las redes sociales y los dispositivos móviles.
“El uso de celulares, pantallas, tablets en nuestros niños es un temor, para mí, toral”, expresó. “Yo apenas tengo una niña de tres que ya los empieza a usar y me preocupa. No me quiero imaginar un papá, una mamá con un adolescente”.
El emecista destacó que el uso de herramientas digitales en menores es un tema prioritario en la agenda actual.
Los riesgos de la huella digital y biometría
El gobernador advirtió sobre la vulnerabilidad de los usuarios ante los términos y condiciones de las aplicaciones.
Estos suelen aceptarse sin leerse con lo que se otorga acceso a información sensible de manera permanente.
Ejemplificó cómo los algoritmos de biometría facial en dispositivos modernos pueden detectar las emociones del usuario para manipular el contenido que consume.
“Esas apps, uno autoriza que su micrófono, su cámara y su GPS estén a disposición de sus servidores... lo que más me alarmó es que están prendidas 24/7, no solo cuando usas esa aplicación”.
Esa información, agregó, se convierte en gobernador vendida a terceros. En su participación durante la jornada inaugural, García llamó a la reflexión sobre la fragilidad de los menores frente a estas tecnologías.
Señaló que si los adultos son fácilmente influenciables por los algoritmos, los niños y adolescentes enfrentan peligros aún mayores, desde el robo de identidad hasta el contacto con el crimen organizado.
“Si un adulto cae tan fácil en eso, pues imaginemos una adolescencia o imaginemos un niño de 9 años o de 6. Casos, desde los más perversos como la pornografía infantil, hasta casos tan sencillos, pero como robo de identidad y luego ahí salen las extorsiones”, destacó el gobernador.