
Ariadna Montiel Reyes deslindó a Morena de las decisiones Senador Enrique Inzunza Cázarez, quien este 26 de agosto anunció su separación del grupo parlamentario del partido en el Senado de la República, para ejercer el cargo como legislador independiente.
La dirigente nacional de Morena señaló que este instituto político habría preferido que el Senador, quien enfrenta señalamientos del Gobierno de Estados Unidos por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa, solicitara licencia al cargo.
Este miércoles, Inzunza Cázarez comunicó la decisión mediante una carta pública dirigida a Ignacio Mier Velazco, coordinador del grupo parlamentario de Morena en el Senado, en la que atribuyó su salida a una convicción estrictamente personal.
El legislador sinaloense sostuvo que desde hace cuatro meses ha sido objeto de una campaña de calumnias derivada de imputaciones que calificó como carentes de sustento probatorio, y aseguró que no aportaría elementos para que se cuestionara al movimiento que encabeza el Gobierno federal.
En el mismo documento, calificó el proceso en su contra como un instrumento de “lawfare” y afirmó ejercer su propia defensa.
Inzunza Cázarez no anunció su renuncia a Morena como partido, sino únicamente a la bancada, aunque la dirigencia informó que se abrirá un procedimiento interno para definir su permanencia como militante.
Montiel Reyes explicó en conferencia de prensa que el Senador no notificó previamente al partido su decisión y que, a partir de esa fecha, sus expresiones y actos quedarían fuera de la responsabilidad del instituto político.
“Nadie está por encima del movimiento y de nuestra causa”, declaró la dirigente nacional, quien añadió que la comisión estatutaria correspondiente será la instancia facultada para resolver sobre la militancia del legislador, con las medidas cautelares previas que garanticen el debido proceso interno.
Los señalamientos contra el Senador se originaron el pasado 29 de abril, cuando autoridades estadounidenses lo vincularon con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa.
La acusación, presentada ante un tribunal federal en Nueva York, comprende tres cargos penales relacionados con una presunta conspiración para fabricar, distribuir e importar narcóticos hacia Estados Unidos, entre ellos fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina, así como el presunto uso de armamento para proteger actividades ilícitas.
Según la acusación estadounidense, el legislador habría sostenido reuniones con integrantes de esa organización criminal y habría intervenido, tras el triunfo electoral del Gobernador Rubén Rocha Moya, en acuerdos vinculados con el control de la Policía Estatal de Sinaloa para facilitar el traslado y almacenamiento de droga.
También se le atribuye haber operado como enlace entre líderes del grupo delictivo y el mandatario estatal, además de haber participado en la designación de funcionarios en áreas de seguridad y procuración de justicia. El Senador ha rechazado de manera reiterada esos señalamientos.
Desde esa fecha, Inzunza Cázarez no se presentó en las instalaciones del Senado durante cuatro meses, periodo en el que continuó percibiendo su dieta como legislador, estimada en 132 mil 900 pesos mensuales, mediante cheques autorizados por la Presidencia de la Junta de Coordinación Política, debido a que sus cuentas bancarias permanecen bloqueadas por la Unidad de Inteligencia Financiera.
La determinación se produjo días antes del arranque del periodo ordinario de sesiones y después de que integrantes de Morena marcaran distancia públicamente.
El 24 de agosto, Arturo Ávila, portavoz de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, planteó que el Senador debía solicitar licencia y abstenerse de participar en la apertura del periodo, y sostuvo que lo procedente era someterse al escrutinio de las autoridades sin ventajas jurídicas o legislativas.
Con la separación, el legislador pierde la presidencia de la Comisión de Estudios Legislativos y las posiciones de poder interno que ostentaba como parte del grupo parlamentario guinda. La salida ocurre en un contexto de tensión política en Sinaloa y de cuestionamientos hacia el Gobierno estatal encabezado por Rocha Moya, cuya administración ha sido señalada en el marco de la disputa entre facciones del Cártel de Sinaloa.
El desenlace del proceso interno de Morena definirá si Inzunza Cázarez conserva su afiliación partidista, mientras el procedimiento judicial en Estados Unidos permanece abierto y el legislador mantiene su escaño bajo la figura de Senador independiente.