El regreso de Ali G a la gran pantalla no ha sido recibido con celebración en varios rincones de su país natal, el Reino Unido, donde se ha puesto en marcha una campaña para impedir que la última película del personaje llegue a las salas de cine.
Tras el estreno del tráiler de Ali G: Who Iz I? (título aún sin estreno confirmado en España), el nuevo falso documental de Sacha Baron Cohen producido por Amazon MGM, la negatividad en línea ha ido en aumento. Muchos acusan a Ali G, quien en el avance luce rastas postizas y un gorro rastafari, de ser una caricatura anticuada y racista.
El miércoles, NewsCord, una plataforma de monitorización de medios, inició una campaña para instar a los cines de todo el mundo a negarse a proyectar la cinta, enviando correos a las principales cadenas en nombre de quienes se registraran. Hasta el viernes, afirma haber recibido instrucciones para enviar más de 36.000 correos.
Una campaña con argumentos de peso
La campaña acusa a Cohen de usar la sátira como pretexto para reforzar estereotipos raciales, citando un artículo del año 2000 en el que humoristas británicos negros calificaban al personaje de coartada para el racismo. Ali G nació en 1998 en el programa "11 O'Clock Show" de Channel 4 como un hombre blanco simplón que imitaba el hip-hop urbano; la gracia residía en que su ignorancia deliberada se burlaba de la apropiación cultural. El comediante Felix Dexter ya argumentó que el personaje permite a las clases medias liberales reírse de la cultura callejera negra sin perder su corrección política. La escritora Afua Hirsch va más allá: sostiene que el personaje está hoy desfasado, porque nadie habla ya así y sexualizar a las mujeres negras ha dejado de ser aceptable.
Un supuesto veto que no era tal
Los informes que aseguraban que NewsCord ya había logrado una victoria importante parecen falsos. El sitio publicó la respuesta de Picturehouse Cinemas a uno de sus correos, en la que la cadena indicaba que no tenía planes de proyectar la película en su estreno, algo que NewsCord interpretó como una negativa definitiva y que la prensa británica repitió después. Según pudo saber Variety, se trataba de una respuesta estándar que Picturehouse envía ante cualquier consulta sobre una cinta que aún no ha sido reservada, sin que se haya tomado ninguna decisión real. Dada la inclinación de la cadena hacia el cine de autor y la fecha de estreno, coincidiendo con el Festival de Cine de Londres, es poco probable que fuera una prioridad para ellos.
Phil Clapp, presidente de la Asociación de Cines del Reino Unido, defendió ante Variety el papel de las salas: existen para entretener al público más amplio posible, no para actuar como censoras, y cada sala decide si proyecta una película según la reacción previsible de su público.
Aunque se desconoce si Cohen anticipaba este rechazo, todo indica que esperaba alguna represalia. En un tuit vinculado al tráiler escribió que, en una época en que la carrera de un cómico puede acabar por un chiste políticamente incorrecto, prefirió ir a lo seguro y traer de vuelta a este personaje. Pese a los detractores, la cinta también genera entusiasmo entre quienes esperan verla, como Kevin Durant y A$AP Rocky. Variety contactó con Amazon y con los representantes de Cohen en CAA para obtener declaraciones.