El accidente se produjo alrededor de las 00.30 horas, cuando los cuatro ocupantes se encontraban en la zona de embarque del puerto de Algeciras para tomar un buque con destino a Tánger. Después de superar el control de la Policía Nacional, el vehículo fue dirigido hacia la parcela en la que debía permanecer a la espera de acceder al barco.
Por circunstancias que todavía no han sido determinadas, el automóvil continuó circulando en lugar de detenerse en la zona indicada. El coche terminó dirigiéndose hacia la rampa situada junto al cantil del atraque número 1 del muelle Galera y cayó directamente al mar.
Las primeras hipótesis apuntan a que un posible despiste del conductor pudo estar detrás de lo ocurrido, aunque esta posibilidad tendrá que ser confirmada por la investigación. Por el momento, no existe una explicación definitiva sobre qué provocó que el vehículo siguiera avanzando hasta precipitarse al agua.
Dos ocupantes lograron salir del vehículo
La caída dejó atrapadas a dos mujeres, de 71 y 43 años, que no pudieron abandonar el automóvil. Los equipos de rescate localizaron posteriormente sus cuerpos en el interior del vehículo y los buzos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil se encargaron de recuperarlos.
Los otros dos ocupantes, ambos hombres, sí consiguieron salir del coche y alcanzar la superficie. Lo hicieron en unas condiciones especialmente complicadas y tuvieron que recibir asistencia sanitaria antes de ser trasladados al hospital Punta de Europa.
Uno de ellos permanece en estado crítico, mientras que el segundo también quedó ingresado a consecuencia de las heridas sufridas en el accidente.
Un amplio dispositivo intervino en el rescate
La emergencia movilizó a efectivos de distintos servicios debido a la dificultad de intervenir en una zona portuaria durante la noche. Salvamento Marítimo, Guardia Civil, GEAS, Policía Nacional, Bomberos, Policía Portuaria y los servicios sanitarios participaron en las labores desplegadas tras recibir el aviso.
El suceso vuelve a poner de manifiesto el riesgo que puede existir en las zonas de embarque, donde los vehículos se aproximan a espacios próximos al agua y deben seguir indicaciones y recorridos concretos antes de acceder a los buques.
Ahora será la investigación la que determine por qué el coche abandonó la trayectoria prevista y acabó en el mar. También deberán analizarse las circunstancias exactas de la conducción y del recorrido realizado antes de la caída para esclarecer cómo se produjo una tragedia que se saldó con dos víctimas mortales y dos personas hospitalizadas. @mundiario