
A medida que se intensifica la guerra con Irán, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha priorizado los esfuerzos para calmar a los mercados financieros —tratando de evitar que los precios del petróleo se disparen, que las acciones se desplomen y que las tasas de interés escalen.
Cuando los mercados han dado señales de peligro, Trump ha reaccionado con rapidez con una publicación en redes sociales o un comentario para afirmar que la guerra que inició el mes pasado podría terminar pronto. Ha declarado públicamente que los mercados están yendo mejor de lo que esperaba, incluso con el índice bursátil S&P 500 a la baja durante las últimas cinco semanas y el referente mundial del petróleo con un alza de aproximadamente 60%.