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Mundiario 18 Sep, 2026 08:32 (4 min de lectura)
Observatorio Neutral

Melchor León: el precio de ser una persona honesta en un partido político

Melchor León: el precio de ser una persona honesta en un partido político

En la película Un hombre para la eternidad (1966) el humanista católico del siglo XVI Tomás Moro, interpretado brillantemente por Paul Scofield, señaló que "un hombre es una criatura que se define por su conciencia”. Es decir, "ceder en los dictados de la propia conciencia por conveniencia política y personal destruye la identidad más profunda del ser humano".

Ponemos este ejemplo para destacar la humanidad y dignidad ética del diputado autonómico del PSOE ceutí Melchor León. Este cargo público socialista está a punto de dejar de serlo por anteponer sus principios morales a sus intereses laborales. Su constante crítica a la gestión del Gobierno de España -liderado por el Presidente Sánchez, de su partido- en su Ciudad Autónoma le ha valido una fuerte reprimenda de Ferraz y la amenaza de expulsión de su organización.

Desgraciadamente, en la política española hemos normalizado la “mediocridad arribista”: es decir, el servilismo fiel al líder, sin importar los daños a terceros, con el fin de medrar personalmente. De derecha a izquierda, tenemos multitud de casos:

1.Vox: “Purgas abascalistas”: Espinosa, Monasterio u Ortega-Smith.

2.PP: Este partido, adicto al poder y condenado en 2018 como partícipe a título lucrativo en el Caso Gürtel por una Audiencia Nacional poco sospechosa de marxista-leninista, ejemplifica a la perfección este modus operandi: obediencia ciega a sus líderes con el fin de poder mejorar o mantener el estatus profesional: Rafael Hernando, Cuca Gamarra o el fiel feijoísta Miguel Tellado (nacionalista gallego en los 90 y apesebrado al PP desde los 2000) muestran muy bien esta manera tóxica de utilizar la política.

Por cierto, señalábamos antes en el PP la “obediencia ciega a sus líderes”… a menos que la persona con más poder real en el partido sea otra (Ayuso). Véase lo ocurrido con Pablo Casado, pisoteado por Feijoo y por la presidenta madrileña en 2022, y las declaraciones antes y después de esta purga por parte de algunos dirigentes de esta formación.

3.PSOE: El partido del Gobierno ejemplifica también la adulación al Presidente, que es vista por muchos como una oportunidad de crecimiento personal. Los sanchistas Félix Bolaños, Pilar Alegría, María Jesús Montero u Óscar Puente representan estas formas políticas. Por ejemplo, oraciones célebres de este último, tales como “Sánchez es el pu** amo” o “Marruecos es un socio leal”, le han servido a este ministro para mantener, desde 2023, la cartera económicamente más poderosa del Ejecutivo.

4.Sumar-Podemos: En contraposición a figuras marxistas admirables del pasado como Marcelino Camacho, Santiago Carrillo, Julio Anguita, Francisco Frutos o Gaspar Llamazares, la izquierda alternativa actual la representan personas tales como PAM, Irene Montero, Rafael Mayoral, Ramón Espinar, Alberto Garzón, Mónica García, Isabel Serra o Ione Belarra. Estas ocho últimas personas, circunscritas al wokismo, transmiten el ser una “élite progre, hipócrita, arribista y/o cainita entre sí”, además de alejada de los problemas reales de la ciudadanía e intolerante con quiénes criticamos el posmodernismo.

Todo este repaso explica no solo la falta de calidad ética de numerosos políticos, sino el modelo de reclutamiento existente en España. El sistema permite, en determinados puestos de confianza y responsabilidad política, un grado de discrecionalidad que, a nuestro juicio, puede favorecer dinámicas de fidelidad personal frente a criterios axiológicos y frente al mérito académico y profesional. Quizás en parte por eso haya un 30,91% del censo electoral -lo que leen: casi 1/3 de los nacionales mayores de edad- que se abstuvo o bien votó en blanco o nulo el 23 de julio de 2023.

Por eso ponemos, desinteresadamente, en valor la posición de Melchor León: un hombre que puede ser expulsado del partido de su vida y que puede perder su actual profesión -sí, los cargos públicos autonómicos (en este caso) y estatales son un empleo a priori temporal, pero empleo- por anteponer los valores a los “sillones”.

Recordando a Tomás Moro, el señor León podrá no ser un cargo eterno, pero este comportamiento ético quedará para la eternidad. @mundiario

 

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