Mientras la gran mayoría de las parejas quieren durar “hasta que la muerte los separe”, la realidad es distinta en México. Uno de cada tres divorcios en México ocurrieron durante 2025 tras 21 años o más de relación. Este es el grupo más numeroso entre los 155 mil 254 divorcios registrados en el país, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
La radiografía revela además fuertes diferencias según el lugar donde se mire: Campeche tuvo la tasa de divorcios más alta del país, mientras Nuevo León registró el mayor número de casos. Y frente a las 491 mil 640 bodas celebradas durante el mismo año hubo 31.6 divorcios por cada 100 matrimonios registrados.
Los datos forman parte de la Estadística de Divorcios 2025, publicada este 29 de septiembre por el INEGI con información de juzgados familiares, civiles y mixtos y de oficialías del Registro Civil.
Los matrimonios largos concentran más divorcios
Contrario a la idea de que las rupturas legales se concentran principalmente en los primeros años de casados, el grupo más numeroso correspondió a parejas que habían acumulado décadas juntas.
El 33.1% de los matrimonios disueltos legalmente tenía 21 años o más. Después aparecen los que duraron entre uno y cinco años, con 20.1%; entre 10 y 15 años, con 18%; de seis a nueve años, con 14.9%, y de 16 a 20 años, con 11.6%.
Los divorcios antes de cumplir el primer año representaron apenas 1.8%.
Las mujeres tenían en promedio 41.1 años al iniciar el trámite y los hombres 43.6 años.
Campeche y Nuevo León: dos formas de encabezar el divorcio
La respuesta a cuál es el estado “con más divorcios” depende de la medición.
Por tasa, Campeche ocupó el primer lugar, con 4.4 divorcios por cada mil habitantes de 18 años y más. Le siguieron Nuevo León, con 3.5, y Tamaulipas, con 3.3.
En el otro extremo estuvieron Veracruz, con 0.8; Ciudad de México, con 0.9, y Chiapas, con 1.0. La tasa registrada en Campeche fue 5.5 veces la de Veracruz.
Pero en números absolutos el primer lugar cambia. Nuevo León contabilizó 15 mil 404 divorcios, seguido por el Estado de México, con 14 mil 609. Tamaulipas tuvo 8 mil 244; Guanajuato, 7 mil 964, y Jalisco, 7 mil 869.
Nuevo León sobresale entonces en ambas mediciones: tuvo el mayor número de divorcios registrados y la segunda tasa más elevada.
33.1% de los matrimonios que terminaron en divorcio llevaba 21 años o más; apenas 1.8% duró menos de un año.
Divorcios vs. bodas: ¿qué tan grande es la diferencia?
Durante 2025 hubo en México 491 mil 640 matrimonios y 155 mil 254 divorcios. La relación fue de 31.6 divorcios por cada 100 bodas registradas.
La cifra bajó respecto de los 33.3 de 2024, aunque permanece por encima de los 25.7 contabilizados en 2016.
Las diferencias estatales vuelven a ser considerables. Por cada 100 matrimonios registrados hubo 62.5 divorcios en Campeche, 62.3 en Tamaulipas y 56.4 en Nuevo León. En contraste, fueron 16.3 en Chiapas, 16.6 en Veracruz y 20.9 en Tabasco.
En 2025 se registraron 155,254 divorcios en México:
— INEGI INFORMA (@INEGI_INFORMA) September 29, 2026
🚺🚹 154,339 en parejas constituidas por una mujer y un hombre
🚺🚺 597 en parejas conformadas por mujeres
🚹🚹 318 en parejas de hombres
En el mismo periodo, por cada 100 matrimonios ocurrieron 31.6 divorcios.
Las principales… pic.twitter.com/RD64Pbkh8E
¿México se divorcia mucho frente a otros países?
En perspectiva internacional, México no se encuentra entre las tasas más elevadas.
La base comparable de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sitúa la tasa cruda mexicana en alrededor de 1.3 divorcios por cada mil habitantes en 2022, similar a Países Bajos y por debajo de buena parte de los países incluidos en la comparación. En ese ejercicio las tasas oscilaron entre 0.6 en Colombia y 3.6 en Chile.
La tendencia histórica, sin embargo, es distinta: la OCDE señala que México figura entre los países donde la tasa de divorcio más que se duplicó respecto de 1970, junto con Bélgica, Israel, Corea del Sur, Luxemburgo y Portugal.
Eso permite introducir una lectura interesante: México conserva una tasa comparativamente baja, pero divorciarse es considerablemente más frecuente que hace medio siglo.
Durante 2025 se registraron 491,640 matrimonios en México. De estos, 6,481 se realizaron entre personas del mismo sexo:
— INEGI INFORMA (@INEGI_INFORMA) September 29, 2026
🚺🚺 3,978 entre mujeres
🚹🚹 2,503 entre hombres
La edad promedio de las personas que contrajeron matrimonio fue:
🚺 32.5 años
🚹 35.4 años
A nivel nacional,… pic.twitter.com/uh10JNCIcl
Más allá de la pareja: ¿qué cambia después de un divorcio?
La disolución de un matrimonio no termina necesariamente cuando se emite la sentencia. También puede reorganizar ingresos, vivienda, cuidados, pensiones alimenticias, custodia y tiempo de crianza, lo que convierte al divorcio en un asunto relevante para las políticas familiares y de justicia.
El propio INEGI muestra la dimensión del problema: entre los divorcios judiciales de 2025, 43% involucró matrimonios con al menos una hija o hijo menor de edad. En 22.1% había un menor; en 15.7%, dos, y en 5.2%, más de dos.
En 37.7% de los divorcios judiciales se asignó pensión alimenticia a hijas e hijos, mientras que la custodia se concedió a una de las personas divorciantes en 37.2% de los casos y a ambas en 5.7%.
También existe una dimensión económica. Al momento del divorcio declaraba trabajar 52.9% de las mujeres frente a 66.8% de los hombres. Ese dato no demuestra que el divorcio empobrezca a las mujeres, pero sí muestra que la separación puede ocurrir sobre condiciones laborales diferentes entre ambos integrantes de la pareja.
La OCDE ha advertido que una separación puede reducir los recursos disponibles de un hogar y generar costos adicionales, particularmente cuando existen hijas e hijos: mantener dos viviendas, trasladarlos entre hogares o duplicar muebles y otros gastos. También identifica el incumplimiento o retraso de las pensiones alimenticias como una fuente de inseguridad económica para familias monoparentales.
En México, esta problemática llevó a la creación del Registro Nacional de Obligaciones Alimentarias, administrado por el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia, que concentra información de personas deudoras y permite emitir certificados de no inscripción.
Además, el Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares, cuya implementación debe completarse a más tardar el 1 de abril de 2027, contempla mecanismos para fijar pensiones alimenticias provisionales y reglas de protección sobre guarda, custodia y convivencias cuando exista violencia familiar.
Así, detrás de los 155 mil divorcios registrados durante 2025 no sólo existe una estadística sobre la duración de las relaciones: también hay miles de hogares que deben reorganizar patrimonio, cuidados e ingresos, y sistemas judiciales que deben resolver las consecuencias de esa separación.