La guerra entre FIFA y UEFA escaló a un nuevo nivel. El organismo rector del futbol mundial acusó a la confederación europea de emprender una “campaña de desinformación” contra Gianni Infantino, además de actuar con mala fe en medio de la batalla legal que mantienen por el fallido proyecto FIFA Forward Enterprise.
La respuesta surgió dentro de un procedimiento presentado ante una corte federal del sur de Florida. UEFA busca obtener documentos y testimonios relacionados con aquel plan, mientras FIFA pidió al tribunal rechazar la solicitud y aseguró que varias de las afirmaciones realizadas sobre Infantino son falsas o engañosas.
FIFA denuncia una campaña contra Infantino
El organismo internacional negó que su presidente pretendiera obtener algún beneficio personal con el proyecto y sostuvo que la iniciativa debía pasar por distintos mecanismos internos antes de concretarse.
Además, acusó a UEFA de utilizar el conflicto para influir en la elección presidencial de FIFA prevista para marzo de 2027, proceso en el que Infantino buscará mantenerse al frente de la institución.
La confrontación no comenzó ahora. Desde agosto, UEFA endureció su postura contra el dirigente después del intento de crear FIFA Forward Enterprise, una estructura que pretendía concentrar parte de los derechos comerciales de las Copas del Mundo y abrir espacio a inversión privada.
¿Por qué UEFA está enfrentada con FIFA?
La confederación europea sostiene que el proyecto fue trabajado con un grupo reducido de asesores e inversionistas sin suficiente consulta a los principales órganos de gobierno del futbol mundial.
Según la información presentada en tribunales, los inversionistas habrían aportado alrededor de 4 mil 200 millones de dólares por una participación en la nueva empresa, cuya valoración accionaria rondaba los 20 mil millones.
UEFA considera que esa cifra podía infravalorar los activos comerciales involucrados, mientras FIFA rechaza esa interpretación y asegura que se están mezclando conceptos distintos de valoración financiera.
El proyecto terminó abandonándose en julio después de recibir fuertes críticas de distintas confederaciones. UEFA, AFC y Concacaf incluso manifestaron públicamente su inconformidad con la forma en que se manejó la propuesta.
La batalla podría llegar a la vía penal
UEFA también prepara posibles acciones penales en Suiza contra Infantino y otros responsables por presunta gestión desleal relacionada con el proyecto. Para construir ese caso busca acceder a información de empresas, asesores y entidades vinculadas con la operación.
FIFA, en contraste, considera que esas acciones forman parte de una ofensiva para desgastar políticamente a su presidente antes de las próximas elecciones.
Así, lo que comenzó como una disputa por un proyecto comercial terminó convirtiéndose en una guerra abierta entre dos de las instituciones más poderosas del futbol mundial, con acusaciones de desinformación, amenazas legales y una elección presidencial en el horizonte.