MÉXICO.- La relación entre el Gobierno de México y los organismos internacionales atraviesa un momento de alta tensión. El senador de Morena, Ignacio Mier Velazco, se sumó al rechazo frontal del Ejecutivo ante el reciente informe del Comité contra la Desaparición Forzada (CED) de la ONU.
El legislador calificó el documento como una “miopía alarmante” y tildó la decisión de llevar la situación de México ante la Asamblea General como un acto “inaceptable, tendencioso e injerencista”.
Esta postura surge tras la difusión de datos del organismo internacional que sugieren patrones sistemáticos de desapariciones forzadas en el país. Según declaraciones recogidas de las posturas oficiales del Senado y el Gobierno Federal, el Estado mexicano cuestiona no solo la metodología del estudio, sino también la autoridad moral del organismo para señalar la crisis interna mientras omite otros conflictos bélicos actuales.
Los argumentos del senador: “Menos retórica y más coherencia”
Ignacio Mier centró sus críticas en lo que denomina una falta de objetividad por parte de la ONU. Para el senador, el organismo actúa con un “silencio cómplice” frente a crisis humanitarias en regiones como Gaza, Ucrania y Líbano, mientras mantiene un enfoque punitivo sobre México.
Sus principales señalamientos incluyen:
- Doble rasero internacional: Mier instó a la ONU a “ignorar la viga en el ojo propio” antes de realizar diagnósticos sobre la situación nacional.
- Defensa institucional: El legislador respaldó a la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, argumentando que el informe ignora las reformas legales y avances institucionales logrados desde 2019.
- Crítica metodológica: El senador señaló que el informe se basa mayoritariamente en hechos ocurridos entre 2009 y 2017, analizando únicamente cuatro estados de la República para generalizar la situación del país.
“Demandamos menos retórica tendenciosa y más coherencia con la paz mundial; seamos serios respecto al diagnóstico”, sentenció Mier Velazco.
La #ONU emite informes con una miopía alarmante. Es inaceptable, tendencioso e injerencista su informe sobre Desaparecidos en México, mientras deciden ignorar la viga en el ojo propio; guardan silencio cómplice ante las tragedias en Gaza, Ucrania y Líbano, por citar solo tres.…
— Ignacio Mier Velazco (@NachoMierV) April 3, 2026
La magnitud de la crisis según el informe de la ONU
A pesar de la descalificación oficial, el Comité de la ONU presentó un panorama desolador sobre la realidad de la desaparición en territorio mexicano. El informe expone cifras que colocan a México en el primer lugar mundial de acciones urgentes ante el CED, con un total de 819 registros.
Los datos clave expuestos por la ONU y los registros históricos revelan:
- Desaparecidos: México acumula 132,000 personas desaparecidas y un historial de 394,000 registros relacionados.
- Hallazgos en fosas: Se estima la existencia de más de 4,500 fosas clandestinas, de las cuales se han recuperado 6,200 cadáveres y 4,600 restos humanos.
- Crisis de identificación: Existen aproximadamente 72,000 restos humanos que aún no han sido identificados por las autoridades forenses.
- Crímenes de lesa humanidad: El Comité determinó que existen “indicios fundados” de ataques generalizados o sistemáticos contra la población civil, lo que encuadraría estos actos como crímenes de lesa humanidad.
Foto: Sergio OrtizTe puede interesar: Claudia Sheinbaum reconoce que hay 132 mil desaparecidos en México y presenta informe nacional con reformas y nuevos protocolos de búsqueda obligatoria
El conflicto por la participación del Estado
Uno de los puntos de mayor fricción entre el senador Mier y el organismo internacional es la definición de “desaparición forzada”. La ONU señaló que el Registro Nacional de Personas Desaparecidas todavía presenta limitaciones técnicas importantes.
Actualmente, no existe una distinción clara en los registros oficiales entre los casos donde hubo participación o aquiescencia del Estado (desaparición forzada) y aquellos cometidos exclusivamente por grupos delictivos. Para el Gobierno de México, esta falta de claridad en la metodología de la ONU es lo que genera una visión distorsionada que alimenta la narrativa de un patrón sistemático de abusos estatales.
Este enfrentamiento ocurre en un contexto donde México busca consolidar una nueva estrategia de búsqueda y depuración de censos. Mientras el senador Mier exige “más seriedad” y menos injerencia, las familias de las víctimas y colectivos de búsqueda mantienen la presión para que las recomendaciones internacionales se traduzcan en acciones concretas.
El traslado de este informe a la Asamblea General de la ONU representa un aumento en la presión internacional sobre México, lo que obligará al Estado a presentar pruebas sólidas de sus avances en la materia ante la comunidad global.