Bien dicen que de cada crisis surgen nuevas oportunidades: le sucedió a Dulces De la Rosa, a la panificadora Bimbo y hasta a Grupo Lala, una empresa que además demostró que el trabajo en equipo puede ser clave para el éxito.
A diferencia de compañías como Jarritos, la refresquera con 76 años de historia, Grupo Lala no nació bajo el mando de un único propietario, sino de un grupo de productores ganaderos que se organizaron para fundar la empresa.
Lo interesante no es la formación del equipo en sí, sino los motivos: se unieron para producir leche pasteurizada, luego de que el gobierno estatal les prohibiera la venta de leche bronca. Pero, ¿cómo inició todo?
¿Cuál es la historia de Grupo Lala?
Antes de la fundación de Grupo Lala, en la región de la Comarca Lagunera, diferentes ganaderos se dedicaban a la ordeña de leche, una actividad que realizaban de manera manual.
O, en palabras de Salvador Álvarez García, socio ganadero de la empresa: “alimentaba a las vacas, las cuidaba y las ordeñaba; era mi vocación. Era mi vida antes de ir a la escuela”, afirmó en un video compartido en el canal de YouTube de Lala.
La leche obtenida tras la ordeña se vendía sin procesamiento; sin embargo, se detectó un aumento de fiebre de malta, una enfermedad provocada por bacterias del género Brucella, de acuerdo con la Secretaría de Salud.
La institución añade que entre las vías de contagio se encuentra el consumo de leche no pasteurizada y que puede ocasionar síntomas como debilidad, dolor de cabeza, dolor articular, de espalda o abdominal, pérdida de peso, fatiga o fiebre.
“Aquí en la Comarca Lagunera era altísima la fiebre de malta y la consecuencia, según decían los médicos, era el consumo de leche bronca”, comentó Salvador Álvarez, por lo que las autoridades tomaron medidas.

“El gobernador del estado llamó a los ganaderos y les dijo: ‘No se puede seguir vendiendo leche bronca, hay que pasteurizarla’. Los ganaderos respondieron casi al unísono: ‘¿Con qué, señor gobernador?’”, recordó.
Para facilitar el desarrollo de una planta pasteurizadora, el gobernador los puso en contacto con el director de un banco, quien otorgó préstamos: “con 2 millones y medio de pesos que consiguió el señor gobernador se inició”.
Lejos de trabajar de forma individual, los ganaderos de la Comarca Lagunera unieron esfuerzos y, en 1949, constituyeron la Unión de Crédito de Productores de Leche de Torreón, un primer paso que les permitió obtener los recursos necesarios para la creación de la planta.
Un año después, abrieron la primera planta pasteurizadora en Torreón, con lo que comenzó la comercialización de leche bajo los términos solicitados por el gobierno.
¿Cómo se llamaba la leche Lala antes? La historia detrás del nombre
Si piensas en ‘Lala’, es probable que lo primero que venga a tu mente sea el cartón de leche o sus productos lácteos; pero ¿sabías que no siempre se llamó así?
La compañía nació bajo el nombre de ‘La Laguna Leches La Laguna de Torreón, Coahuila’, de acuerdo con el Museo del Objeto. Incluso, en imágenes sobre la historia del logo de la empresa, se puede observar esta denominación.
Uno de los primeros logotipos incluía la leyenda ‘Leche Lala Lalaguna’, junto a la imagen de una niña con un vestido amarillo, moños y zapatos azules, sosteniendo un vaso de leche.
Sin embargo, como ha ocurrido con otros productos, como los mazapanes De la Rosa o las Chaparritas, el nombre cambió debido a la forma en que los consumidores lo pronunciaban.
“Los consumidores empezaron a acortar el nombre, usando en su lugar la palabra Lala”, explica el Museo del Objeto. Aunque no está claro cuándo se oficializó el cambio, para 1982 el logo ya solo incluía la denominación ‘Lala’.
¿Por qué la leche se dejó de vender en envases de vidrio?
Tal como se veía en caricaturas antiguas o en series de televisión como El Chavo del Ocho, la leche se vendía en envases de vidrio; sin embargo, su uso implicaba costos elevados.
Ramón Iriarte Maisterrena, empresario y fundador del Maratón Lala, explicó en un video de la compañía que el costo no solo incluía la compra de los envases, sino también su recolección y lavado para reutilizarlos.
Fue así como decidieron innovar: “Ya se tenía la tecnología del cartón, entonces empezó el cambio y fue benéfico”, añadió Jesús Raúl Villarreal, quien llegó a ser presidente del Consejo de Administración de Grupo Lala.
A pesar de las innovaciones, ambos coinciden en que uno de los momentos clave fue la expansión hacia la capital del país: “el despegue hacia la Ciudad de México fue el detonador de este grupo”, afirmó Ramón Iriarte.