
El olor puede condicionar la primera impresión que una persona causa en su entorno, y algunas notas y matices van íntimamente ligados a la seducción. Tras años en los que el mercado de perfumes quedaba eclipsado por fragancias con feromonas, a las que se les atribuía el poder de atraer mediante el olfato, las estelas ‘sexys’ vuelven al mercado.
“El olor que desprende una persona es importante, ya que construye una percepción que va más allá de lo visual o lo verbal”, plantea Mylène Thioux, perfumista experta de Equivalenza. Para ella, “sin conocer a una persona, lo primero que percibes es lo más evidente: cómo viste, cómo se comunica con su entorno o incluso cómo huele”.