León.- Una gran respuesta de los lectores marcó la presentación del tercer tomo de la trilogía Sombras y Susurros el pasado fin de semana en la Biblioteca Wigberto Jiménez. Los arqueólogos y escritores Luis Alberto Martos y Luis Alberto López Wario explicaron cómo han recopilado 90 historias de hechos extraños en zonas arqueológicas en México y en el mundo.
Los autores estimaron que es una forma de acercar la arqueología a la gente a través de estos relatos vividos por arqueólogos, donde se puede hablar de hechos “misteriosos” no esotéricos. La saga suma tres tomos en cinco años, iniciándose durante la pandemia; además, mencionaron la posibilidad de un cuarto tomo que incluya los relatos de los guardianes de las zonas arqueológicas.
Durante el evento llevado a cabo en el Forum Cultural Guanajuato, los autores mostraron un gran “clic” con el público y contestaron sus inquietudes. López Wario respondió a una pregunta expresa: “Nuestro propósito es transmitir lo que hemos vivido, son historias reales, honestas y que la gente juzgue”.
Relatos fuera de los libros de texto
Los escritores Luis Alberto Martos y Luis Alberto López Wario. Foto: Leopoldo Medina
Sombras y Susurros realmente es una trilogía. Los tres libros compendian 90 historias de narraciones de acontecimientos que nos han pasado a los arqueólogos, principalmente en distintos lugares no sólo de México, sino de otras latitudes, como pueden ser Guatemala, El Salvador, Argentina, Perú, Bolivia y un caso de Egipto”.
Explicó que los libros tienen que ver con los sucesos extraños que no podemos explicar, algunos acontecimientos de miedo, lo que se conoce como terror. Martos y López Wario compilaron las historias para darlas a conocer a la gente, que se acerquen a conocer la arqueología y estos casos que no aparecen en los libros de texto.
¿Qué temas aborda el libro Sombras y Susurros?
“De eventos que nos han pasado, de aparecidos, de situaciones de terror, le digo, inexplicables que nos han sucedido en el Nevado de Toluca, en altas montañas en Argentina, el Cerro Tláloc en el centro del país, en templos Capuchinas en Michoacán. En edificios históricos como Morelos, el Palacio de Cortés y diferentes zonas arqueológicas: Teotihuacán, Palenque, Bonampak”.
¿Cómo debe entender la gente qué es la arqueología?
“La relevancia que tiene la arqueología es que nos permite entender cómo ha vivido la gente en diferentes momentos, bajo qué circunstancias, qué es lo que ha pasado en nuestras sociedades y mucho para aprender cómo se ha vivido, porque se han cometido algunos errores con la intención de no repetirlos.
Por ley en México las cuestiones arqueológicas están concentradas en el momento que los españoles dominan el territorio hacia atrás, hacia el primer hombre que existió en nuestro territorio. Pero desde una perspectiva práctica, perspectiva humana, todo acontecimiento, toda forma de vida hasta la actualidad puede ser estudiada por la arqueología”.
López Wario recalca que la arqueología explica el qué y porqué del hombre: “El qué, el cómo, el dónde, cuándo, esas preguntas que vienen desde la filosofía griega, esas son las que responde la arqueología. Lo que intentamos a partir de las evidencias materiales, de los restos que deja la vida de la gente, la tarea de la arqueología es explicarlos”.
Puso por ejemplo el caso de un templo religioso o una escuela: hay signos y significados que revelan el trasfondo de quienes las habitaron. Un punto clave para entender es la ubicación de las cosas en el espacio.
¿Cuáles son los temas que aborda la arqueología o la clasificación de ésta?
“A mi tocayo le gusta mucho la arqueología de alta montaña, encontrar evidencias que están generalmente en lugares inhóspitos que no son de la vida cotidiana, sino más bien de lugares donde se practican determinados rituales”.
¿Hay algo esotérico?
“Más que esotérico son las formas de vivir, de ver el mundo de las diversas sociedades, que podemos llamar cosmovisión: cómo vemos el mundo y por qué vivimos de determinada manera.
El tema que a mí me gusta es cómo se distribuye la gente en los espacios. Sobre el porqué ha cambiado la urbanidad y ahora ya es vertical: esto es por la carencia de espacios, porque hay muchos servicios que se ofrecen de alta calidad en algunos lugares, sube el precio, hay gente que acapara la tierra y ya no hay espacio para ocupar; entonces se dan servicios determinados y crece desmedidamente a veces de forma irregular. La gente ya no habita a nivel tierra”.
El encuentro con el “Yuncil”
Luis Alberto Martos López autor del libro Sombras y Susurros. Foto: Leopoldo Medina
Durante la presentación del libro Sombras y Susurros, Luis Alberto Martos compartió una experiencia vivida mientras trabajaba en el sitio El Hormiguero, en un área llamada Glovec:
Me quedé con los trabajadores en la palapa, solo el techo. El tema tiene que ver con una pesadilla de una sombra que trataba de aproximarse a mí, me desperté aterrorizado, era una pesadilla y empiezo a oír pisadas que estaban caminando de un lado a otro. Estaba muy asustado”.
Martos relató que los trabajadores también escucharon las pisadas y lo atribuyeron al Espíritu del Monte:
Es que anda molesto el Yuncil. El cabo de los yucatecos le preguntó si había escuchado las pisadas, es porque el Yuncil está molesto, el Espíritu del Monte, porque no habían pedido permiso”.
Finalmente, el autor señaló que la literatura del libro Sombras y Susurros es abierta para todo público e inclusive niños. Se declaró feliz con la presentación de este tercer volumen y destacó el interés por la historia del Bajío y su ubicación en Tierra Adentro.
DMG