Maricarmen Abascal murió este miércoles en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, quince días después de ser desalojada de la vivienda en la que había residido durante más de siete décadas. Su caso, convertido en uno de los símbolos de las movilizaciones por la vivienda, ha trascendido el ámbito social y ha terminado entrando de lleno en la política nacional en plena precampaña de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, fue uno de los primeros dirigentes en reaccionar. “Todo mi cariño a la familia y a los seres queridos de Maricarmen. Un abrazo también a todos los que hoy sentimos esta pérdida como propia. Descanse en paz”, escribió en X. Sánchez ya había mencionado públicamente su situación durante un mitin celebrado en Getafe el pasado 27 de septiembre, cuando aseguró que el Ejecutivo trabajaba “contra reloj” para aprobar nuevas medidas en materia de vivienda.
El fallecimiento llega además en un momento de máxima tensión alrededor de esta cuestión. El Gobierno aprobó dos decretos de vivienda que fueron rechazados por el Congreso y que incluían medidas de protección frente a determinados desahucios. Uno de ellos acabó siendo conocido popularmente como el “decreto Maricarmen”, en referencia al caso que había movilizado a miles de personas y alimentado las protestas en Madrid. La crisis parlamentaria derivada de aquella votación tras la conjura del PP, Vox, Junts y UPN desembocó en la convocatoria de elecciones.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, afirmó que “la muerte de Maricarmen nos golpea” y reclamó que el caso sirva para evitar situaciones similares. “La política no puede permitir inhumanidad alguna. Seguiremos luchando para evitar que se vuelva a repetir”, señaló.
El PSOE reivindica su lucha
También expresó sus condolencias el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, quien aseguró que son muchos los ciudadanos que sienten el desenlace como propio. Desde el Gobierno central, el vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, lamentó una noticia que, según dijo, deja “un nudo en el estómago”. La ministra de Ciencia, Diana Morant, aseguró que “se nos ha roto el corazón”, mientras que el ministro de Transportes, Óscar Puente, prefirió un tono más moderado para lamentar “qué tristeza tan grande”.
Todo mi cariño a la familia y a los seres queridos de Maricarmen. Un abrazo también a todos los que hoy sentimos esta pérdida como propia. Descanse en paz.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) October 7, 2026
La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, trasladó sus condolencias a la familia y reconoció a quienes acompañaron a Maricarmen durante su lucha. Rodríguez había defendido en el Congreso el decreto de medidas antidesahucio que finalmente fue rechazado.
También Mónica García, ministra de Sanidad, quiso reivindicar el impacto de su historia. “Descansa en paz, Maricarmen”, escribió, antes de señalar que su lucha había “despertado conciencias en toda España”. Pablo Bustinduy, ministro de Derechos Sociales, habló de un “ejemplo de lucha y dignidad” que, a su juicio, permanecerá en el tiempo.
La izquierda carga contra el modelo de vivienda
Las reacciones fueron especialmente contundentes entre las formaciones situadas a la izquierda del PSOE. Irene Montero, eurodiputada de Podemos, calificó el fallecimiento de “asesinato”, mientras que la secretaria general de la formación, Ione Belarra, afirmó que Maricarmen había sido “asesinada” por quienes, según su interpretación, pretendían quedarse con su vivienda y por las administraciones que permitieron el proceso.
Mari Carmen no ha muerto, la han asesinado los buitres que querían quedarse con su casa, la justicia y las administraciones que lo permitieron. Que su memoria sirva para que caiga de una vez el negocio de la vivienda en este país. https://t.co/r4f2XVPJJH
— Ione Belarra (@ionebelarra) October 7, 2026
Gabriel Rufián, portavoz de ERC en el Congreso, reaccionó con un mensaje extremadamente duro en redes sociales: “qué hijos de puta”. Rita Maestre, portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento de la capital, aseguró que la muerte de Maricarmen representa “un día muy triste para Madrid y España” y defendió que su lucha había modificado el debate público sobre la vivienda.
Izquierda Unida también puso el foco en el desenlace del caso. Su coordinador federal, Antonio Maíllo, trasladó “todo el cariño y solidaridad a su familia y a sus seres queridos” y “también a todo aquel que la acompañó en su lucha por quedarse a vivir en la que ha sido su casa por más de 50 años”. “Maricarmen merecía vivir sus últimos años con tranquilidad y en su hogar. Durante demasiado tiempo se le negó una solución que la movilización social demostró que sí era posible. La solución llegó, pero el tiempo que le quitaron no se lo podía devolver nadie”, subrayó.
Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, describió a Maricarmen como una mujer “a la que echaron de su casa” que decidió luchar por su dignidad y por el derecho a la vivienda. “Nunca olvidemos que detrás de cada desahucio hay una vida”, dijo la exlíder de Sumar.
Feijóo pide respeto y Vox culpa a Sánchez
Desde el Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo optó por un mensaje de condolencias y una advertencia contra la utilización política del fallecimiento. “Quiero trasladar mi pésame a la familia y a los seres queridos de Maricarmen. Ni campaña, ni partidos, ni utilización interesada. No más piedras en el muro. Ante la muerte de una persona solo cabe el respeto”, escribió. El líder del PP ya había calificado anteriormente de “descorazonador” el desahucio de la mujer, aunque había rechazado entonces que su caso fuese utilizado políticamente por el Gobierno.
Quiero trasladar mi pésame a la familia y a los seres queridos de Maricarmen. Ni campaña, ni partidos, ni utilización interesada. No más piedras en el muro. Ante la muerte de una persona solo cabe el respeto.
— Alberto Núñez Feijóo (@NunezFeijoo) October 7, 2026
Vox adoptó, en cambio, una posición frontalmente distinta. El partido de Santiago Abascal difundió un mensaje en el que afirmó que “han matado a Maricarmen” y responsabilizó directamente a Pedro Sánchez, al tiempo que acusó al Ejecutivo de haber utilizado el caso para desviar la atención sobre su gestión de la crisis de vivienda. Se trata de una valoración política del partido, no de una conclusión acreditada sobre la causa del fallecimiento.
Han matado a Maricarmen. Sin ningún escrúpulo han utilizado el sufrimiento de una persona mayor para montar una campaña que ocultase la responsabilidad del Gobierno en el desastre de la vivienda. La responsabilidad de Pedro Sánchez, como dijo Maricarmen. Que se sepa quien ha traído la ruina y la muerte (en el apagón, en la DANA, en Adamuz, en Ceuta) a España. PÁSALO.
— VOX 🇪🇸 (@vox_es) October 7, 2026
La propia abogada de Maricarmen, Beatriz Duro, ha defendido públicamente que existen responsabilidades relacionadas con el proceso de desahucio y ha sostenido que, si este se hubiera suspendido, “hoy no estaríamos en esta situación”. “Era consciente del cariño y el apoyo político”, agregó la letrada en una entrevista en la Cadena SER. @mundiario