nullBruno Casalini
La pregunta de fondo es: ¿qué le molesta realmente a la Presidenta? ¿Que un gobierno estatal busque fortalecer a su policía mediante colaboración institucional, o que nuestro principal socio comercial y vecino, encuentre en un gobierno de oposición la confianza que no encuentra en los de su partido?
Querétaro es y será siempre respetuoso de la ley y la soberanía. Pero resulta imposible ignorar el contraste. Frente a gobernadores de Morena rodeados de graves señalamientos por presuntos vínculos con el crimen organizado, desde Palacio Nacional hemos visto defensa, silencio o minimización. Frente a Querétaro, que busca capacitar mejor a sus policías, vimos indignación inmediata.
La Presidenta debe recordar esto: México es una República Federal. Los gobernadores no son empleados del Gobierno Federal, ni los estados son oficinas de Palacio Nacional. Nuestra Constitución reconoce estados libres y soberanos en su régimen interior.
Querétaro ha construido sus resultados haciendo las cosas distinto: fortaleciendo instituciones, profesionalizando policías y buscando coordinación. Si algo incomoda, quizá no sea la colaboración. Quizá sea que mientras unos exigen confianza, otros se la ganan con resultados.
La soberanía no significa subordinación. Y colaborar para cuidar a los ciudadanos nunca debería convertirse en motivo de ataque político.