nullEnrique Álvarez
La maestría de un artista plástico podemos disfrutarla hasta prácticamente el final de sus días. El arte de músicos o cantantes mientras su movilidad o voz lo permitan. Pero la vida es injusta con los futbolistas. Cuando recién están alcanzando el esplendor de la vida se han acabado las facultades físicas para el alto rendimiento.
Y con esta cruda verdad, pero con grandes recuerdos, ha llegado el momento de decir adiós a Messi y a CR7. Seguiremos viéndolos en liga pero, bajo diferentes circunstancias, la despedida ha llegado.
No existe en el panorama alguien que vaya a llenar sus zapatos. Hay grandes talentos pero nadie con sus tamaños, y eso, por increíble que parezca, genera interés.
Muchos dijeron que no volvería a haber nadie como Pelé. Y apareció Cruyff para revolucionar el futbol. Dijeron que no se repetiría y apareció Maradona. Cuando se fue el Diego llegaron Ronaldo y Zidane. Y poquito después Dinho. Y con el ocaso del “jogo bonito” llegaron la pulga y el bicho.
Desde Suecia 1958 no ha habido una Copa del Mundo sin uno de los grandes titanes del futbol (Podríamos citar Argentina 1978, pero fue porque Cruyff no quiso ir y Menoti no llevó a Maradona que ya estaba alegrando tribunas).
Creo que el nombre que llenará el hueco de Messi y CR no lo vemos aún. No creo que Bellingham, Halland, Vini Jr o Lamine lo sean. A pesar de los cuidados de Don Memo, tampoco es Morita. Pero para la Copa del Mundo del Centenario ahí estará. ¡Vamos a buscarlo!