
El debate sobre el alcance de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) volvió al centro de la conversación pública. Luego de que la Suprema Corte avalara la facultad de inmovilizar cuentas bancarias, la presidenta Claudia Sheinbaum salió a fijar postura.
Durante la llamada “Mañanera del Pueblo”, la mandataria rechazó que esta herramienta pueda utilizarse con fines políticos. “No hay uso discrecional ni persecución; se actúa únicamente cuando hay indicios de delitos”, sostuvo.