
El paso de los años impacta de manera directa en los ciclos biológicos del cuerpo humano, particularmente en la producción paulatina de melatonina, sustancia conocida como la hormona del sueño. Esta disminución progresiva dificulta el descanso nocturno continuo en adultos de diversas edades.
Frente a esta problemática, la preparación de un aromatizante ambiental casero a base de manzanilla y lavanda surge como un recurso natural diseñado para propiciar un entorno de relajación en las habitaciones antes de acostarse.