Manolo Jiménez atraviesa el ecuador de su administración al frente de Coahuila en un momento particular para la política mexicana. El país se encamina a las elecciones de 2027, cuando se renovarán 500 diputaciones federales y estarán en juego 17 gubernaturas, en un proceso que también implicará elecciones locales en prácticamente todo el territorio nacional.
En ese escenario, el mandatario coahuilense busca mantener el perfil económico de una entidad estrechamente vinculada con la industria automotriz, de autopartes y siderúrgica, pero al mismo tiempo abrir nuevos espacios para el turismo.
Uno de sus proyectos es el Rodeo Saltillo, con el que pretende convertir la tradición tex-mex en un atractivo capaz de generar visitantes y derrama económica, además de funcionar como puerta de entrada a otros destinos de la entidad.
En entrevista con Publimetro, Jiménez coloca la seguridad como el principal reto de su administración y atribuye a la coordinación entre instituciones buena parte de los resultados que presume el estado.
También habla de la relación con Estados Unidos, de las inversiones detenidas por la incertidumbre arancelaria y de lo que, desde Coahuila, considera necesario para mantener la confianza de los socios comerciales.
¿Cuál es el balance a mitad de su administración y cuáles son los principales retos?
— El tema más importante es la seguridad. Para las y los coahuilenses es el número uno y es en lo que nos hemos enfocado durante estos tres años.
Recibimos un estado en buenas condiciones de seguridad, que era tercer lugar nacional, pero hemos trabajado fortaleciendo nuestro modelo con más prevención, proximidad, inteligencia, fuerza y coordinación entre las instituciones.
Eso nos ha permitido avanzar del tercer lugar al primer lugar nacional. La ENVIPE del INEGI nos coloca por primera vez, desde que se mide esta encuesta hace 15 años, como el estado con mayor percepción de seguridad, aumentando 20 puntos.
Así como estamos con el tema de seguridad, también traemos grandes obras y desarrollo económico. Coahuila es uno de los cinco estados más competitivos y es número uno en formalidad laboral. Todo esto busca generar condiciones para que sea un buen estado para vivir, invertir y visitar.
Coahuila tiene una fuerte dependencia de la industria automotriz y de autopartes. ¿Qué tan vulnerable está frente a la incertidumbre del T-MEC?
— Para nosotros el T-MEC es muy importante. La relación con Estados Unidos y con Texas es fundamental. Yo diría que para México también, porque son nuestros principales socios comerciales.
Coahuila es el principal productor de vehículos y autopartes de México. Somos también una potencia económica. Todo este movimiento económico internacional sí nos pone a trabajar mucho más.
Por eso, en temas importantes para nuestros aliados comerciales, como seguridad y migración, tenemos que estar al puro centavo para que pueda seguir existiendo la confianza y para que las inversiones estadounidenses que siguen llegando puedan tener a Coahuila como una de sus principales opciones.
¿Hay inversiones que estén esperando el desenlace del T-MEC?
— Sí, hay muchas inversiones, no solamente en Coahuila sino en el país, que se pausaron por la incertidumbre de los aranceles. Esa es una realidad.
Pienso que es muy importante que México y Estados Unidos lleguen a un punto de encuentro. Si a Estados Unidos le interesa mucho el tema de seguridad, hay que ver cómo fortalecemos aún más las acciones de seguridad de México. Y a nosotros nos interesa mucho la parte económica. Hay que ver cómo, a raíz de ese avance en materia de seguridad, podemos ir destrabando algunas barreras económicas que hoy tienen en standby estas inversiones.
¿La apuesta es diversificar la economía para no depender únicamente de la industria manufacturera y automotriz?
— Está bien buscar cuestiones alternas y diversificarse, y lo hacemos en Coahuila. Pero si tienes una gran fortaleza económica, más de 50 años en esta industria, eres bueno y tienes excelentes socios comerciales a nivel mundial, empezando por Estados Unidos, hay que hacer todo lo necesario para fortalecer esa industria que ya tienes.
Al mismo tiempo, estamos trabajando en otras áreas, como el turismo.
¿Qué busca con el Rodeo Saltillo?
— Queremos potencializar el turismo de Coahuila. Así como Canadá tiene el rodeo de Calgary, Estados Unidos tiene los de Houston o Fort Worth, y Brasil tiene sus grandes eventos, nosotros queremos que el mejor rodeo de México sea el de Saltillo.
Más allá de competir con las ferias, decidimos tomar este tema porque viene con mucha fuerza y movimiento internacional. También lo vemos como un detonante de desarrollo económico.
Queremos que el Rodeo Saltillo sea un ancla para que la gente visite Coahuila y después pueda conocer nuestros pueblos mágicos. Tenemos Arteaga, que conocen como la Suiza de México; Parras de la Fuente, con una tradición vitivinícola muy importante; Múzquiz, en la zona carbonífera; además de otros destinos en el norte, La Laguna y Viesca.
¿Qué papel juega la seguridad en esa estrategia turística?
— La seguridad da garantías a nuestra gente para poder visitar con paz y tranquilidad el estado. Todo está relacionado. Puedes tener eventos, turismo y desarrollo económico, pero necesitas condiciones de seguridad.
Por eso nuestro modelo está basado en la coordinación entre el gobierno estatal, municipios, Fiscalía, Poder Judicial, instituciones federales y fuerzas armadas.
En el tema de seguridad no puedes andar a medias tintas. Tienes que ser muy tajante y tienes que ir en contra de todos los que atenten contra la seguridad de la gente.
Usted se ha mantenido entre los gobernadores con mayores niveles de aprobación. ¿Qué representa eso a mitad del mandato?
— Un gran compromiso con mi gente y un agradecimiento por esa confianza. A mí no se me olvida ni se me va a olvidar nunca que soy gobernador gracias al apoyo de la gente.
La mejor manera de honrar esa confianza es cumpliendo. Tenemos una gran fórmula en nuestro estado: el trabajo en equipo entre toda la comunidad.
Somos muchos más los que queremos que le vaya bien a Coahuila, los que queremos un estado seguro, desarrollado y con calidad de vida. Y como gobierno, más allá de andar grillando, polarizando o dividiendo, nosotros somos punto de encuentro.
Sabemos que tenemos áreas de oportunidad, cosas que mejorar y cosas por hacer. Pero hoy Coahuila es, sin duda, uno de los mejores lugares de México para vivir con nuestras familias.