
Dos de los aspirantes a la gubernatura de Coahuila han vivido recientemente dos que tres semanas para olvidar en el tema político interno rumbo al 2030.
El alcalde acerero, Carlos Villarreal, tras la tan comentada discusión en una cena con el edil de Saltillo, Javier Díaz, por levantarse este de la mesa sin saludar, anda por la calle de la amargura.