La continuidad de José Ignacio Landaluce al frente del Ayuntamiento de Algeciras se enfrenta a su mayor desafío político. El Partido Popular de Cádiz ha pasado de marcar distancias con el regidor a reclamar su dimisión inmediata después de conocer nuevos testimonios sobre presuntas agresiones sexuales. El movimiento deja al alcalde, que gobierna desde 2011, ante una situación delicada: su futuro depende ahora de una ruptura con los concejales de la formación que hasta el momento le permitían mantenerse en el poder.
La decisión supone un cambio de estrategia para el PP provincial, que hasta ahora había insistido en que Landaluce ya no pertenecía al partido. Doce de los 15 concejales populares de su equipo de Gobierno han firmado un escrito registrado en el Ayuntamiento para reclamar su salida. Además, la dirección provincial ha advertido de que quienes no respalden esta posición podrían enfrentarse a un expediente interno.
Dos denuncias cambian la posición del Partido Popular
El detonante de este giro político ha sido el conocimiento de dos denuncias relacionadas presuntamente con la conducta del alcalde en el ámbito municipal. Una de ellas fue presentada ante el Tribunal Supremo por una militante del PP, que atribuye a Landaluce dos episodios de agresión sexual. La otra corresponde a una afiliada de Nuevas Generaciones y se refiere a unos hechos que, según la información publicada por Europa Sur, habrían ocurrido el pasado 10 de julio en el despacho del regidor.
La dirección provincial, encabezada por Bruno García, sostiene que el conocimiento directo de estos testimonios ha provocado una pérdida de confianza en el alcalde. Aunque la formación ha reiterado que debe respetarse la presunción de inocencia, considera que la situación ya no permite mantener el respaldo político que había recibido hasta ahora.
Por el momento, no se han hecho públicos todos los detalles de la segunda denuncia ni se ha precisado su situación procesal. Las acusaciones deberán esclarecerse por las vías correspondientes, sin que su existencia implique por sí misma una declaración de culpabilidad.
La dimisión abre un nuevo frente en el Ayuntamiento
La exigencia del PP no se limita a una declaración pública. La formación ha trasladado a sus concejales que retiren su apoyo a Landaluce y abandonen sus responsabilidades dentro del equipo de Gobierno si el alcalde se niega a dimitir.
Este planteamiento abre un escenario de incertidumbre institucional. Si el regidor decide permanecer en el cargo, podría perder parte del respaldo político que ha sostenido su mandato durante años. El PP provincial asegura que promoverá las medidas necesarias para recuperar el Gobierno municipal, aunque todavía está por ver cómo se traducirá esa amenaza en decisiones concretas.
La ausencia de tres concejales entre los firmantes añade otra incógnita a la crisis. El partido no ha identificado a los ediles que no suscribieron el documento ni ha explicado sus motivos. Su posición podría resultar relevante en una etapa en la que la estabilidad del Gobierno local vuelve a estar en cuestión.
Una crisis que viene de lejos
La controversia en torno a Landaluce no comenzó con las últimas denuncias. En 2024 se difundieron conversaciones de WhatsApp entre concejales populares que recogían acusaciones sobre supuestos tocamientos del alcalde. El regidor presentó una denuncia contra el eurodiputado Alvise Pérez por la difusión de esos mensajes.
La situación volvió a adquirir relevancia en diciembre de 2025, tras divulgarse unos audios relacionados con presuntas presiones a la exconcejala Laura Ruiz para que desmintiera informaciones sobre el caso. Posteriormente, el PSOE acudió a la Fiscalía del Tribunal Supremo para denunciar posibles delitos, entre ellos malversación, tráfico de influencias y conductas de naturaleza sexual.
Landaluce suspendió entonces su militancia en el PP, pero conservó la Alcaldía y su escaño en el Senado. La Fiscalía archivó las diligencias el 9 de enero por considerar que no existían indicios suficientes de delito. Aquel archivo cerró esa investigación, pero no eliminó el conflicto político ni impidió que surgieran nuevas acusaciones.
El Supremo debe pronunciarse sobre la nueva denuncia
La denuncia presentada el 2 de septiembre ante el Tribunal Supremo atribuye al alcalde dos presuntas agresiones sexuales que habrían ocurrido entre 2020 y los meses posteriores. Según el relato de la denunciante, uno de los episodios habría tenido lugar en un centro médico y el otro en dependencias municipales. El escrito también recoge un supuesto ofrecimiento de empleo que la mujer afirma haber rechazado.
Cuando trascendió la denuncia, el procedimiento todavía estaba pendiente de admisión. El Supremo había solicitado a la Fiscalía un informe para valorar los indicios de delito y determinar su competencia, después de que Landaluce perdiera su condición de senador y, con ella, el aforamiento asociado al cargo.
El alcalde ha rechazado las acusaciones de forma «rotunda y categórica» y ha reclamado respeto a su presunción de inocencia. Por tanto, la situación judicial continúa abierta y no debe confundirse la existencia de una denuncia con una resolución sobre los hechos.
La candidatura de Landaluce complica el futuro del PP
La crisis tiene también una dimensión electoral. La semana pasada, Landaluce anunció que pretende volver a presentarse a las elecciones municipales de 2027, aunque no aclaró con qué partido o candidatura concurriría. Su intención anticipa una posible disputa por el liderazgo político de Algeciras, una ciudad que gobierna desde hace más de una década.
Hasta ahora, el PP había mantenido una posición ambigua sobre la posibilidad de contar con él en los próximos comicios. Los concejales populares seguían sosteniendo su Gobierno pese a que el regidor había abandonado la formación. La exigencia de dimisión rompe ese equilibrio y obliga al partido a fijar una línea más contundente.
El desenlace dependerá de la respuesta del alcalde, de la posición definitiva de los concejales y de la evolución de los procedimientos relacionados con las denuncias. Lo que ya ha cambiado es el escenario político: el PP de Cádiz ha dejado de limitarse a tomar distancia de Landaluce y ha convertido su salida de la Alcaldía en una exigencia expresa. @mundiario