Un colombiano de 41 años se declaró culpable el lunes en una Corte federal de El Paso de un cargo que lo acusa de traficar con cientos de personas que buscaban llegar a Estados Unidos, entre ellas 40 que desaparecieron durante lo que se suponía sería un viaje en bote de 118 millas (190 kilómetros) hacia Nicaragua.
Luis Enrique Linero Pinto, también conocido como “El Calvo”, dijo poco más que responder “sí” o “no” a las preguntas del juez federal magistrado Miguel Torres. Se declaró culpable de un cargo de conspiración para alentar e inducir a un extranjero a venir, ingresar y permanecer en Estados Unidos, poniendo vidas en peligro.
Linero Pinto enfrenta una pena máxima de 20 años de prisión y una multa de 250 mil dólares cuando sea sentenciado en una fecha posterior por el juez federal de Distrito Leon Schydlower.
La fiscal federal adjunta Darya Andryushchenko, de la Sección de Lavado de Dinero, Narcóticos y Confiscación del Departamento de Justicia de Estados Unidos, leyó un documento conocido como base fáctica de la declaración de culpabilidad, en el que describió una operación de tráfico de personas con sede en la turística isla de San Andrés, en el Mar Caribe, que operó entre agosto de 2022 y noviembre de 2023.
Linero Pinto y un coacusado, Hernando Manuel de la Cruz Rivera Orjuela, sobornaron a “funcionarios corruptos de la Armada y de inmigración de Colombia” para evadir las patrullas y trasladar personas de San Andrés a Nicaragua y, posteriormente, a través de Centroamérica y México hasta Estados Unidos, dijo Andryushchenko.
La ruta era promocionada como una alternativa más segura para los migrantes frente al peligroso cruce selvático del Tapón del Darién, entre Colombia y Panamá.
El 21 de octubre de 2023, 40 migrantes de Venezuela, Colombia y China fueron colocados a bordo de una embarcación con capacidad para 25 personas, dijo Andryushchenko.
“La embarcación nunca volvió a ser vista ni se volvió a saber de ella”, dijo la fiscal. El clima era lluvioso y ventoso cuando el bote salió de San Andrés. Posteriormente, fueron encontrados en aguas frente a las costas de Costa Rica objetos personales de algunos de los ocupantes, dijo Andryushchenko.
La fiscal dijo que la Armada colombiana infiltró la organización dedicada al tráfico de personas y compartió información de inteligencia con investigadores estadounidenses. Entre las pruebas había mensajes de WhatsApp y grabaciones de conversaciones.
El 24 de agosto de 2023, tres días después de que la embarcación partiera de San Andrés rumbo a Nicaragua, Linero Pinto fue grabado mientras hablaba con un hombre que le dijo: “¿No viste las noticias?”, según Andryushchenko.
Entre las personas que Linero Pinto se encargó de subir a las embarcaciones había una mujer de 32 años, su hijo de 13 años y un bebé de 3 meses, dijo la fiscal.
“Eso es lo que tengo grabado en la cabeza”, dijo Linero Pinto en una grabación.
El acusado –de complexión robusta, calvo y con barba clara– permaneció impasible junto a su abogado, Félix Valenzuela, mientras Andryushchenko leía la declaración sobre la base fáctica del caso.
Linero Pinto y Rivera Orjuela –ambos ciudadanos colombianos– fueron acusados en octubre de 2024 por un gran jurado de El Paso de un solo cargo de conspiración para alentar e inducir a un extranjero a venir, ingresar y permanecer en Estados Unidos, poniendo vidas en peligro.
La acusación sellada fue presentada en El Paso debido a que la zona se encuentra entre los destinos de cruce para las personas trasladadas desde San Andrés.
La acusación fue revelada en diciembre de 2024 y los hombres fueron extraditados a Estados Unidos por el Gobierno colombiano en diciembre de 2025. Los fiscales han dicho que eran integrantes de una organización conocida como ‘La Agencia’.
El cargo contra Rivera Orjuela, también conocido como “El Patrón”, sigue pendiente en la Corte federal de El Paso.