Celaya, Gto.- Con una ceremonia que reunió a autoridades municipales, directivos, académicos y estudiantes, el Tecnológico de Celaya conmemoró su 68 aniversario, consolidándose como la institución líder del Tecnológico Nacional de México y un pilar fundamental en el desarrollo industrial y social del país.
Durante su mensaje, el director del plantel, Ernesto Lugo Ledesma, transportó a los asistentes a aquel 14 de abril de 1958. Recordó que la institución nació bajo condiciones de extrema precariedad, en un edificio que aún carecía de servicios básicos como luz, agua y drenaje.
Ese primer día no destacó por su perfección, sino por su significado. Quedó claro que este tecnológico no se definiría por las condiciones iniciales, sino por la capacidad de su comunidad para sobreponerse y transformar su realidad”, afirmó Ledesma.
Lo que comenzó con un grupo de 50 personas en una construcción pequeña de 10 salones, hoy es una infraestructura robusta que cuenta con dos campus operativos y un tercero en proceso de construcción en Apaseo el Grande.
El Tecnológico actual cuenta con más de 150 aulas, 80 laboratorios especializados y una comunidad de 7 mil estudiantes.
El director enfatizó que la identidad lince no se limita a formar profesionistas, sino líderes capaces de utilizar la técnica como un medio para mejorar la sociedad.
Legado y trayectoria: La voz de la experiencia
Con una ceremonia que reunió a autoridades municipales, directivos, académicos y estudiantes, el Tecnológico de Celaya conmemoró su 68 aniversario, consolidándose como la institución líder del Tecnológico Nacional de México y un pilar fundamental en el desarrollo industrial y social del país. Foto: Salma Hernández.
El evento contó con la participación especial del Dr. Arturo Jiménez Gutiérrez, profesor investigador emérito y doctor honoris causa. Jiménez compartió su transición personal desde 1971, cuando la planta académica era limitada, hasta la actualidad, donde el Tecno compite a nivel internacional.
Jiménez recordó cómo en su época de estudiante la herramienta principal era la regla de cálculo, contrastando con el acceso actual a herramientas de procesamiento que superan la capacidad de las supercomputadoras de décadas pasadas.
Respaldo institucional
Por su parte, el presidente municipal, Juan Miguel Ramírez Sánchez, calificó al instituto como un “semillero de talento y compromiso social”.
Durante su intervención, reconoció a la educación pública como un motor de justicia y reafirmó el compromiso del gobierno municipal para trabajar de la mano con la institución.
En el presídium también destacaron figuras como Rosalba Cruz Rojas, enlace de gobernación; Armando Servín de la Mora, presidente del consejo de egresados EGRETEC y miembro de la primera generación; así como representantes sindicales y estudiantiles.
La celebración concluyó con un llamado a la comunidad para no solo honrar la historia de casi siete décadas, sino para superarla, manteniendo la excelencia que ha llevado al Tecnológico de Celaya a ser reconocido como el número uno dentro de su sistema educativo.
Tecnológico de Celaya
El instituto fue fundado gracias al esfuerzo coordinado de la sociedad civil celayense, encabezada por figuras visionarias que integraron el Patronato Pro-Instituto Tecnológico, destacando el liderazgo de empresarios y ciudadanos que comprendieron que la ciudad necesitaba una base técnica sólida.
Fue inaugurado oficialmente el 14 de abril de 1958 por el entonces presidente de la República, Adolfo Ruiz Cortines, acompañado por el gobernador del estado de Guanajuato, Jesús Rodríguez Gaona. La decisión de ubicarlo en su emplazamiento original, sobre la calle Antonio García Cubas, respondió a una planeación estratégica de la época; en aquel entonces, el terreno se encontraba en la periferia de la ciudad, lo que permitía un crecimiento extensivo para laboratorios y talleres que las escuelas céntricas no podían albergar, además de estar cerca de las principales vías de comunicación que conectarían a los futuros ingenieros con la zona industrial en expansión.
En sus inicios, la oferta académica era modesta, enfocándose en carreras técnicas y de nivel medio superior, pero con el paso de las décadas, la institución evolucionó hasta eliminar el bachillerato para especializarse exclusivamente en educación superior y posgrado.
Un dato relevante en su cronología es que en 1977 la institución se separó administrativamente de la Universidad de Guanajuato para integrarse plenamente al sistema de Institutos Tecnológicos, lo que hoy conocemos como el Tecnológico Nacional de México.
A lo largo de su historia, el Tecno ha sido pionero en investigación, especialmente en las áreas de Ingeniería Química y Mecatrónica, logrando que sus programas de posgrado fueran los primeros en la región en ser reconocidos por su calidad internacional. Su crecimiento no se detuvo en el campus central, pues ante la demanda estudiantil se inauguró el Campus II en la zona norte y, más recientemente, se inició la expansión hacia Apaseo el Grande para atender el corredor industrial automotriz.
LF