En las últimas semanas, las reuniones entre autoridades y entidades del sector financiero para discutir diversos temas han estado más que activas, primero el tema principal y que urge poner en marcha, es el referente a que las gasolineras ya no tengan que pagar la comisión o cuota al recibir vales de despensa o tarjetas de crédito y débito, y desde luego, que de paso, se disminuya el uso del efectivo y se utilice CoDi para los pagos.

Las pláticas en ese tema nos dicen que van avanzadas, y si bien por el lado de los bancos se presentó una propuesta en la pasada Convención Bancaria de que sus clientes gasolineros reciban durante seis meses este apoyo, al reconocer la Asociación de Bancos de México (ABM) que lleva Emilio Romano, que las gasolineras han asumido el costo de poner un tope en el precio del combustible.
Pero en esa industria, son los vales, luego del efectivo, la principal forma de pago y si bien la gran mayoría de las empresas valeras han aceptado por unos meses entrarle a este “pacto financiero de las gasolinas”, se requiere que tanto la Comisión Nacional Bancaria y de Valores que lleva Ángel Cabrera como el Banco de México de Victoria Rodríguez, modifiquen algunos temas como el de las cámaras de compensación, entre otros ajustes, mismos que ya están en marcha y todo quizás esté listo en mayo.
Pero más allá de eso, hay otro tema en el que la industria bancaria le apuesta, y es que por fin, pueda CoDi convertirse en una de las principales vías de pago en el país, más que las tarjetas de crédito o débito; es más, unos apuestan a que ahora sí alcanzará el 90 por ciento de los pagos en el país por esa vía.
Si bien, tanto la CNBV y Banxico están revisando las tasas de intercambio para bajarlas y así estimular la digitalización de la economía, los expertos consideran que cuando se bajan esas tasas de intercambio normalmente beneficia más a los adquirientes o a los agregadores, sin dejar de lado que mientras en México se les paga el mismo día al comercio y que esas comisiones están hechas para financiar a los comercios y a los totaleros, pero el futuro de digitalización ya llegó a México y está en la recalibración y mejora del CoDi y DiMo.
Es un hecho que la cadena de valor del sistema de pagos es compleja, y recortarla o modificarla de tajo sin un análisis fino podría tener consecuencias, y más en un momento es que no es el mejor para “reinventar”.
Hoy CoDi y DiMo tienen el potencial de transformar el ecosistema de pagos si se les da el empuje regulatorio y operativo que merecen, con límites de transacción más altos, menos trámites para el usuario, apertura a más segmentos de la economía, a lo que hay que sumar las cuentas nivel 2 no fiscalizadas que la propia presidenta Claudia Sheinbaum ha sugerido explorar, y tienen una hoja de ruta mucho más coherente con el objetivo de inclusión financiera que se busca.
Eso sí, para que eso funcione, se necesita que todos estén en la misma mesa: la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), la ABM, las Fintech, los agregadores, los comercios de todos los tamaños y los proveedores de servicios, todos conscientes de que la digitalización no se decreta se construye con infraestructura, inversión, confianza y participación de todos los jugadores del ecosistema y desde luego, la apertura, entendimiento y agilidad de las autoridades financieras.
La buena relación del Embajador con el Canciller
La revisión del tratado comercial de Norteamérica que está en marcha, así como el endurecimiento de las políticas migratorias de Estados Unidos, hacen que la comunicación sea uno de los elementos clave en la relación entre México y Estados Unidos, frente en el cual ha venido trabajando el hoy secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez.

Desde luego, todo requiere un trabajo coordinado y corresponsable con las autoridades de Estados Unidos para atender los temas más importantes de la agenda bilateral, por lo que una pieza clave es el trabajo que ha realizado como embajador en ese país Esteban Moctezuma.
Son ya varios años en que han trabajado los dos funcionarios de manera coordinada.
Velasco tomó la dirección general de América del Norte en la Cancillería en junio de 2020 y en 2021, esa área administrativa se convirtió en Unidad y luego en octubre de 2025 en Subsecretaría. Esteban Moztezuma asumió la embajada de México en EU en febrero de 2021, así que han tenido responsabilidades paralelas y ahora que Velasco Álvarez tomó la responsabilidad completa de la SRE, la buena relación que tienen contribuirá a que la comunicación y los mensajes clave fluyan de manera más ágil en esta nueva etapa.
Las buenas noticias para México

Mientras a nivel global, el Fondo Monetario Internacional (FMI) anticipaba ayer una desaceleración de las economías en el mundo, la mexicana recibió el dato positivo de que el organismo internacional ve una mejoría para este año y mejoró la expectativa de crecimiento, dato que desde luego en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) que lleva Edgar Amador celebran.
Y es que además de esa buena noticia, también las reuniones que ha tenido Amador Zamora con funcionarios de organismos internacionales y de Estados Unidos han sido positivas, como el encuentro con el secretario del Tesoro de EU, Scott Bessent en donde el tema fue la cooperación bilateral en el combate al tráfico de drogas y, de manera prioritaria, el intercambio de información para frenar las operaciones con recursos de procedencia ilícita, tema que incluso esté día fue noticia al permitirse algunas operaciones a CIBanco en proceso de liquidación para poder completar su cierre.
Por cierto, uno de los temas más comentados en la reunión de primavera que se realiza en Washington es que además del asunto de Venezuela que dominó la agenda y que nuevamente será sujeta de préstamos por los organismos internacionales, los temas que ya quedaron literal fuera y que nadie tocó fueron los del cambio climático, ni de temas de perspectivas de género, es más ni de la guerra, ya que se da por descontado que terminará pronto; ya en Estados Unidos nos dicen el tema es finanzas, sector privado y recuperación económica.
Querétaro: una economía dividida

En Querétaro, gobernado por Mauricio Kuri, los números de Semana Santa confirman que el consumo no está respondiendo como se espera. La derrama económica se ubicó en 850 millones de pesos, 15 por ciento por debajo de la proyección inicial de mil millones. Más revelador es el comportamiento empresarial: de acuerdo con una encuesta de la Cámara Nacional de Comercio en la entidad, encabezada por René Loya Poletti, el 71 por ciento de los empresarios y comerciantes no salió de vacaciones, una decisión que refleja cautela, presión sobre los márgenes y la necesidad de cuidar la liquidez en un arranque de año complicado.
El contraste viene por el lado de la inversión. Mientras el consumo se enfría, Querétaro mantiene su atractivo para el capital productivo. El estado cerró 2025 con 52 proyectos de inversión activos, y solo en el primer trimestre de 2026 ya se han concretado al menos 10 proyectos por más de 8 mil 100 millones de pesos, con más de 3 mil 400 empleos generados en sectores como el automotriz, aeroespacial y manufactura avanzada. No se trata de una sola empresa, sino de un ecosistema que sigue creciendo al amparo del nearshoring y la integración con Estados Unidos.
Lo malo es que es una economía que no termina de sincronizarse. Por un lado, el comercio y los servicios operan en modo defensivo; por el otro, la industria mantiene el ritmo y sostiene las expectativas de crecimiento. Una divergencia que no es sostenible, porque si la inversión no logra filtrarse hacia el consumo, el riesgo es que el crecimiento se quede encapsulado en los parques industriales, sin traducirse en dinamismo real para el bolsillo de los queretanos, panorama que también se vive en otras entidades.
Por lo pronto, la moneda está en el aire.