Un ciudadano estadounidense tendrá que pagar una multa de 500 dólares y perdió su acceso al programa Global Entry después de intentar ingresar al país con casi nueve kilos de productos cárnicos sin declarar.
El pasajero llegó al Aeropuerto Internacional Seattle-Tacoma, en Washington, donde fue sometido a una inspección por agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP).
Durante la revisión, las autoridades encontraron 8.44 kilos de carne de cerdo, principalmente embutidos comercializados por la cadena española Mercadona, además de 400 gramos de salchicha de venado..
Recently, a U.S. citizen who was a Global Entry participant was stopped at Seattle-Tacoma Int'l Airport after failing to declare 18.6 lbs of pork and 0.88 lbs of deer sausage. Second violation—Global Entry revoked. Concealed items were seized and a $500 penalty issued.… pic.twitter.com/rlBKwn7WMJ
— Executive Asst. Commissioner Diane J. Sabatino (@OFOEAC) September 13, 2026
Entre los productos incautados había chorizo, sobrasada, fuet, lomo y otros embutidos españoles. El pasajero estaba inscrito en Global Entry, un programa federal que permite a viajeros considerados de bajo riesgo pasar por procesos de inspección migratoria y aduanera más rápidos al ingresar a Estados Unidos.
Sin embargo, CBP informó que esta era la segunda infracción cometida por el viajero, por lo que las autoridades decidieron revocar su participación en el programa. Además de perder Global Entry, los productos fueron incautados y el ciudadano recibió una multa de 500 dólares.
CBP recordó que los viajeros deben declarar los productos agrícolas y alimentos que llevan consigo al ingresar a Estados Unidos. Las restricciones buscan evitar la entrada de plagas y enfermedades que puedan afectar a la agricultura y la ganadería estadounidenses.
Las autoridades señalan que introducir productos agrícolas prohibidos puede generar retrasos durante la inspección y multas que pueden ir, dependiendo de la infracción, de 300 a 1,000 dólares. En este caso, el problema no fue únicamente llevar los embutidos, sino no haberlos declarado ante las autoridades al entrar al país.