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El Imparcial 19 Oct, 2026 10:39 (6 min de lectura)
Riesgo / Alerta

Mientras Sheinbaum da 25 mil 173 millones de pesos a jóvenes que no estudian ni trabajan para integrarlos al trabajo formal, expertos señalaron que la población de “ninis” creció en personas de 20 a 24 años, asegurando que los incentivos los hacen dejar l

Por Enya M. Contreras En mexico México
Mientras Sheinbaum da 25 mil 173 millones de pesos a jóvenes que no estudian ni trabajan para integrarlos al trabajo formal, expertos señalaron que la población de “ninis” creció en personas de 20 a 24 años, asegurando que los incentivos los hacen dejar l
PUNTOS CLAVE DEL ANALISIS (IA SCOPE)
• Los ninis crecieron un 5.3% en el primer trimestre de 2026.
• El grupo de 20 a 24 años registró el mayor salto (10.6%).
• Se destinaron 25 mil millones de pesos al programa Jóvenes Construyendo el Futuro.

A pesar de la implementación masiva de estrategias orientadas a la inserción productiva de las juventudes, el fenómeno de los jóvenes que no estudian ni trabajan —conocidos popularmente como “ninis”— registró un incremento del 5.3% al cierre del primer trimestre del año en comparación con el mismo periodo de 2025, de acuerdo con un análisis elaborado por el investigador Ernesto Aguayo, de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), con base en cifras de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI.

El estudio detalla que la población en este rango de edad, comprendido entre los 15 y 29 años, ascendió a un millón 425 mil 194 personas a nivel nacional. Este volumen representa el 4.6% de la población total de ese grupo etario en el país, una proporción ligeramente superior al 4.4% reportado durante el primer trimestre del año previo.

Los grupos más afectados por este repunte fueron los jóvenes de 20 a 24 años, que experimentaron un salto del 10.6%, seguidos por el segmento de 25 a 29 años, con un incremento del 4.4%.

¿Qué revelan las cifras del INEGI sobre el repunte de jóvenes inactivos en el país?

El análisis de la UANL pone sobre la mesa una discusión técnica e institucional indispensable: el comportamiento del mercado laboral juvenil frente a las políticas de transferencia de ingresos.

Aunque los programas sociales se han consolidado como el eje central de la política de bienestar, las estadísticas del INEGI demuestran que las brechas estructurales de integración y permanencia productiva continúan ensanchándose en sectores clave de la población.

El incremento porcentual del 10.6% en el grupo de 20 a 24 años evidencia que la transición entre la educación media superior y la superior o el empleo formal enfrenta cuellos de botella severos.

A esta edad, muchos jóvenes abandonan los trayectos formativos tradicionales sin encontrar opciones estables de inserción laboral, lo que los precipita directamente hacia la inactividad o la informalidad económica.

Una beneficiaria del programa Jóvenes Construyendo el Futuro muestra su comprobante en una jornada de entrega de apoyos. / Foto: EspecialUna beneficiaria del programa Jóvenes Construyendo el Futuro muestra su comprobante en una jornada de entrega de apoyos. / Foto: Especial

¿Por qué el programa Jóvenes Construyendo el Futuro enfrenta una pausa hasta 2027 y cuestionamientos presupuestales?

El programa insignia de la política social enfocado en este sector, Jóvenes Construyendo el Futuro, ha mantenido presupuestos millonarios bajo la administración federal encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum. Para el presente ejercicio fiscal, el Presupuesto de Egresos de la Federación destinó 25 mil 173 millones de pesos para otorgar capacitación laboral y apoyos económicos directos a los beneficiarios.

No obstante, el reciente anuncio de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) sobre la pausa temporal en la apertura de su plataforma de registros —con la previsión de reanudar operaciones hasta 2027 tras alcanzar las metas anuales fijadas— ha reavivado el debate entre especialistas sobre la sustentabilidad y el verdadero alcance de estas becas frente a las dinámicas del mercado de trabajo.

Para analistas como Ernesto Aguayo, los datos reflejan una realidad que amerita replanteamientos profundos en el diseño institucional. “Llegamos a concluir que el programa no ha tenido el impacto esperado”, sentenció el investigador de la UANL.

Lo que observamos es que estos porcentajes han crecido y las políticas que han surgido de 2018 a la fecha no han logrado revertir estas tendencias. Es un buen momento para pararse, hacer un descanso y preguntarse si la política actual está siendo la mejor o se pueden hacer modificaciones”.

Te puede interesar: Jóvenes Construyendo el Futuro no abrirá su plataforma en octubre de 2026; la STPS pide a los jóvenes interesados mantenerse atentos porque todavía no hay fecha para las próximas vinculaciones

Imagen demostrativa de la implementación del programa Jóvenes Construyendo el Futuro. Foto: Especial
Imagen demostrativa de la implementación del programa Jóvenes Construyendo el Futuro. Foto: Especial

¿De qué manera los incentivos perversos y la deserción escolar alimentan la población de ninis?

Uno de los señalamientos más críticos del análisis académico radica en los efectos colaterales que generan los subsidios económicos directos cuando no están estrictamente condicionados a la retención escolar.

Según Aguayo, los programas que otorgan percepciones monetarias inmediatas por realizar labores de capacitación o trabajo básico pueden desviar a los jóvenes de las aulas, creando una competencia nociva contra la educación formal.

Los programas que dan dinero por trabajar terminan haciendo que los jóvenes se salgan de la escuela, y una vez que te sales es muy difícil regresar”, advirtió el especialista. “Se crea una competencia hacia la escuela y eso al final perjudica en vez de mejorar”.

En la misma línea, Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Grupo Financiero Base, apuntó que el diseño financiero y operativo de estos apoyos ha propiciado distorsiones e incentivos contrarios a los objetivos originales.

Son incentivos contrarios a lo que debería ser; este programa debe motivarlos a continuar estudiando”, explicó Siller.

A esto se suma un entorno macroeconómico donde la alta prevalencia de la economía informal en México actúa como un poderoso desincentivo estructural para la formalización y el desarrollo profesional a largo plazo.

Jóvenes beneficiarios del programa Jóvenes Construyendo el Futuro. Foto: PresidenciaJóvenes beneficiarios del programa Jóvenes Construyendo el Futuro. Foto: Presidencia

¿De qué manera impacta la falta de oportunidades juveniles en la economía y el futuro de tu familia?

Para millones de familias mexicanas, la transición de la adolescencia a la vida adulta se ha vuelto un terreno minado de incertidumbre económica.

Si tienes hijos jóvenes, eres estudiante o buscas integrarte al mercado laboral, este escenario te afecta directamente por las siguientes razones:

  • Competencia laboral más agresiva: Ante la falta de oportunidades formales y el cierre temporal de plataformas institucionales de apoyo, la saturación en las vacantes de nivel de entrada se intensifica.
  • Pérdida de movilidad social: Los jóvenes que abandonan los estudios de forma prematura reducen drásticamente sus ingresos potenciales a lo largo de su vida adulta, perpetuando ciclos de vulnerabilidad económica familiar.
  • Presión sobre las finanzas públicas: La asignación de miles de millones de pesos en programas de transferencia directa exige una fiscalización más rigurosa para garantizar que los recursos públicos detonen competencias de largo plazo y no soluciones asistenciales temporales.
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