Ciudad de México.- Especialistas advirtieron que, dada la magnitud del derrame y de acuerdo con los protocolos, la dirección de Pemex tuvo que recibir el reporte del monitoreo del ducto marino en el Golfo de México.
Miriam Gurstein, de Brilliant Energy Consulting, destacó que a través del sistema de Supervisión, Control y Adquisición de Datos (SCADA) de Pemex -herramienta que monitorea y controla la red de ductos-, el personal debió advertir la fuga por falta de presión.
"Por la magnitud del derrame, tuvo que enterarse (el director general); al menos preguntar quién contrató a los 11 barcos que estaban en el área realizando actividades de mantenimiento y reparación", remarcó.
Gonzalo Monroy, especialista en energía, consideró poco creíble la versión oficial de que no se informó al director de Pemex.
"El reporte se informa al director de Protección y Seguridad Industrial, quien debe reportarlo al director de la Región Marina Noreste, éste al director de PEP (Pemex Exploración y Producción), y éste al director general, quien debe avisar al Consejo de Administración, que involucra a las Secretarías de Energía, Semarnat y la Marina, y nada de esto ocurrió", cuestionó.
El nuevo reporte de Pemex indica que encontraron "una pérdida de integridad mecánica" del oleoducto, lo que, según expertos, pudo significar una fisura, grieta o ruptura por falta de mantenimiento o factores externos, como una condición sísmica, pues los equipos se colocan en lechos marinos.