
La Modalidad 10 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha ganado atención como una alternativa para quienes buscan mantener sus cotizaciones y contar con servicios médicos sin tener un empleo formal. Este esquema está dirigido a personas que trabajan por cuenta propia, como comerciantes, profesionistas, freelancers y prestadores de servicios.
Su relevancia aumenta ante los cambios anunciados para la Modalidad 40, un mecanismo que permite continuar cotizando voluntariamente después de dejar un trabajo formal y que suele utilizarse para mejorar la pensión, especialmente entre quienes pertenecen al régimen de la Ley del Seguro Social de 1973.