
Dada la dinámica laboral y productiva de nodos laborales y la movilidad pendular que ésta genera, se ha ido dando forma a lo que se conoce como “ciudad dormitorio”. Como su nombre lo indica, es una ciudad en la que sus habitantes sólo llegan a ella para descansar.
Se trata de espacios dotados de vivienda cuyos habitantes de derecho trabajan, estudian, consumen y desarrollan su vida social fuera de ellos, generalmente en un núcleo urbano adyacente o relativamente cercano que concentra sitios de empleo, estudio, entre otros.