La violencia vuelve a dispararse en Cisjordania y amenaza con abrir un nuevo frente de alto voltaje en Israel, en el sprint final de las elecciones generales. El primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha ordenado al Ejército que prepare una gran operación militar después de que dos soldados israelíes murieran este viernes en un ataque con armas de fuego cerca de Hebrón. La respuesta anunciada por el Gobierno israelí contempla inicialmente una intervención en los barrios de los que procedían los dos atacantes y podría extenderse posteriormente a otras ciudades palestinas.
El ataque comenzó a primera hora de la mañana en un cruce próximo a Hebrón. Dos palestinos abrieron fuego contra efectivos israelíes y causaron la muerte de dos soldados, de 21 y 23 años, además de herir a otros tres israelíes. Tras unos 20 minutos de intercambio de disparos, según los testimonios recogidos sobre el terreno, ambos agresores fueron abatidos por las fuerzas israelíes.
Netanyahu se desplazó posteriormente a la zona y aseguró que las fuerzas de seguridad habían impedido una operación de mayores proporciones. Según el líder del conservador Likud, la cantidad de armas y munición localizada en el lugar apuntaba a una intención de atacar también a civiles israelíes.
La respuesta política y militar ha tomado cuerpo en una operación de búsqueda de los responsables que, lejos de ser puntual, podría extenderse a otras zonas de Cisjordania. Netanyahu ha anunciado que el Ejército entrará en los barrios de Hebrón de los que procedían los atacantes, evacuará a sus residentes, registrará las viviendas y confiscará armas, además de desmantelar lo que Israel considere infraestructura terrorista.
Pero el primer ministro ha planteado también una extensión de esta estrategia al conjunto de Cisjordania. Netanyahu ha afirmado que él y su ministro de Defensa, Israel Katz, han planteado una “vasta operación militar” en Judea y Samaria —los nombres históricos y bíblicos utilizados oficialmente por Israel para referirse a Cisjordania— de una dimensión que no se habría visto desde la Guerra de los Seis Días de 1967.
Israeli forces killed two suspected Palestinian gunmen following a shooting near a checkpoint in Hebron in the occupied West Bank on Friday, according to the Israeli military. The military said the two men were armed with an assault rifle and a handgun. Several people were wounded in the attack and taken to nearby hospitals, while Israeli forces conducted searches in the surrounding area. Israeli Prime Minister Benjamin Netanyahu praised the military's response and ordered Hebron sealed off, while calling for preparations for a broader lockdown of the West Bank. Hamas and two other Palestinian militant groups praised the attack, describing it as retaliation for Israeli military operations and settler violence.
— CBS News (@CBSNews) October 23, 2026
Netanyahu anuncia una operación sin precedentes en décadas
“Las fuerzas de seguridad han lanzado una operación para destruir el terrorismo en la ciudad de Hebrón”, anunciaron las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en un comunicado divulgado pasada la medianoche de este sábado. “Nuestras fuerzas están registrando sistemáticamente y exhaustivamente toda la infraestructura en la zona para encontrar y neutralizar infraestructura y armamento terrorista y está investigando docenas de sospechosos”, añade el texto.
Aunque los lapsos de la operación aún no han sido definidos, Netanyahu ha asegurado, sin embargo, que el Ejército está preparado para ejecutarla. El comunicado de las FDI sostiene que los habitantes de Hebrón “podrán salir a través de tres puntos de control designados después de ser interrogados y revisados”. El cuerpo también indicó que este esquema durará varios días.
El anuncio supone un salto cualitativo respecto a las operaciones de seguridad desarrolladas hasta ahora. Israel ha decretado además un cierre total e indefinido de Cisjordania, restringiendo el movimiento de la población palestina entre ciudades y aumentando los controles y las operaciones militares.
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— Benjamin Netanyahu - בנימין נתניהו (@netanyahu) October 23, 2026
El modelo de Yenín y Tulkarem llega a Hebrón
La operación anunciada por Netanyahu recuerda a la campaña “Muro de Hierro”, desplegada desde 2025 en el norte de Cisjordania, especialmente en los campos de refugiados de Yenín y Tulkarem. El Gobierno israelí sostiene que estas operaciones han debilitado a los grupos armados palestinos que operaban en esas zonas.
Las organizaciones humanitarias, sin embargo, han denunciado un elevado coste para la población civil. Un informe de Naciones Unidas publicado en septiembre señaló que las operaciones israelíes habían provocado el desplazamiento de al menos 33.000 palestinos, además de graves daños en viviendas e infraestructuras.
Israel parece dispuesto ahora a trasladar ese modelo al entorno de Hebrón, una de las zonas más sensibles de Cisjordania. El ministro de Defensa, Israel Katz, ha ensalzado esa estrategia y ha equiparado la respuesta que pretende aplicar con las operaciones desarrolladas en Gaza y el Líbano. La organización israelí B’Tselem ha reclamado a la comunidad internacional que intervenga para impedir una nueva ola de desplazamientos y abusos contra la población palestina.
Un ataque a cuatro días de las elecciones
La ciudad de Hebrón está dividida por un complejo entramado de controles militares, zonas bajo distintos grados de control y asentamientos israelíes. La presencia de colonos y soldados en el corazón de la ciudad ha convertido durante décadas la libertad de movimiento de los palestinos en uno de los principales puntos de fricción. Tras el ataque, las fuerzas israelíes registraron los domicilios de los dos palestinos identificados como responsables. El cierre de la ciudad ha dejado a numerosos residentes confinados en sus viviendas y ha incrementado la presencia militar.
Activistas locales han advertido además del riesgo de represalias por parte de colonos israelíes. La tensión se produce en un territorio donde la violencia de grupos armados palestinos y los ataques de colonos contra comunidades palestinas se han convertido en uno de los principales focos de inestabilidad. Hamás ha calificado el ataque de “heroico” y ha llamado a continuar las acciones contra soldados y colonos israelíes. La milicia islamista no solo ha reivindicado políticamente la acción, sino que ha utilizado el episodio para pedir una movilización que alcance Cisjordania, Jerusalén y Gaza.
Itamar Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional, ha aprovechado el ataque para volver a cuestionar la existencia de la Autoridad Palestina y reclamar cambios profundos en el régimen de seguridad de Cisjordania. “Debemos poner fin a las carreteras compartidas por judíos y por los residentes palestinos. La libertad de movimiento de ellos importa menos que nuestro derecho a la vida”, dijo el ministro ultranacionalista.
El momento político añade otra dimensión a la crisis. Israel celebra sus elecciones el próximo martes y la seguridad constituye uno de los ejes centrales de la campaña de Netanyahu. El primer ministro ha construido buena parte de su discurso electoral sobre la capacidad de su Gobierno para hacer frente a las amenazas procedentes de Hamás, Irán y otros grupos armados. El ataque de Hebrón llega, por tanto, a solo unos días de la cita electoral, cuando las encuestas dibujan un escenario muy fragmentado y una disputa ajustada entre el bloque que sostiene al primer ministro y las fuerzas que pretenden desalojarlo del poder.
El jueves, Katz ya había advertido de que cualquier ataque palestino durante la recta final de la campaña tendría consecuencias políticas. El Gobierno israelí había acusado a sus adversarios de minimizar las advertencias sobre una posible ofensiva de Hamás. Ahora, el atentado proporciona a Netanyahu el escenario para reivindicar su estrategia de seguridad y justificar una nueva respuesta militar. @mundiario