Chihuahua.- La inseguridad en las carreteras, el deterioro de las autopistas de cuota y los cobros que encarecen la operación mantienen al transporte de carga en una situación crítica, denunciaron líderes del sector durante la manifestación pacífica que se desarrolla en la caseta de Sacramento, donde operadores y representantes del gremio se sumaron a las protestas realizadas en distintos estados del país.
Víctor Meraz, integrante de la Alianza Mexicana de Organizaciones de Transportistas, afirmó que, aunque algunos indicadores de inseguridad han disminuido, los asaltos, el robo de camiones y mercancías, así como las agresiones contra operadores, continúan representando un peligro para quienes recorren las carreteras mexicanas.
“Ha bajado el índice, pero de igual manera sigue habiendo muertes de operadores, robos de camiones y de mercancía”, señaló, al cuestionar la falta de vigilancia de la Guardia Nacional y de las corporaciones estatales y municipales en diversos tramos carreteros.
El transportista relató que recientemente viajó desde Puebla hacia el norte del país y aseguró que durante el trayecto observó una escasa presencia de autoridades, situación que, dijo, deja a los conductores expuestos tanto a la delincuencia como a las condiciones de las vías.
A la preocupación por la inseguridad se suma el estado físico de las autopistas, cuyos desperfectos ocasionan daños a las unidades de carga y elevan los costos de operación. Meraz criticó que, mientras los transportistas deben cumplir con revisiones físico-mecánicas y enfrentar sanciones cuando sus vehículos presentan fallas, no existe una exigencia equivalente hacia quienes administran las carreteras concesionadas.
“¿Por qué nos sancionan cuando llegamos con un rin quebrado, si la carretera fue la que ocasionó ese daño?”, cuestionó.
También reprochó los incrementos en las tarifas de peaje, que consideró desproporcionados frente a las condiciones de algunas autopistas. Como ejemplo, mencionó que el costo para un tractocamión de cinco ejes puede rondar los mil 500 pesos en determinados puntos, mientras que otras casetas, como la de Coscomate y algunos tramos del Arco Norte, también representan desembolsos superiores a los mil pesos.
Para el dirigente, el problema no se limita al costo de las cuotas, sino a la falta de mantenimiento y de mecanismos efectivos para reclamar por los daños ocasionados a las unidades.
Por ello, exigió al Gobierno federal que también someta a revisión las condiciones de las carreteras concesionadas y garantice que los recursos recaudados mediante el peaje se traduzcan en infraestructura segura y funcional.
Por su parte, Francisco Rodríguez, subdelegado estatal de la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (AMOTAC), afirmó que quienes se dedican al transporte de carga deben enfrentar no solamente los riesgos de la delincuencia, sino también las exigencias y el hostigamiento que, aseguró, ejercen algunas autoridades.
“El transportista se tiene que cuidar absolutamente de todos”, expresó, al señalar que los hombres-camión, particularmente quienes trabajan con unidades propias, se encuentran entre los más afectados por los robos y los gastos que implica mantener sus vehículos en circulación.
Rodríguez advirtió que existen tramos donde los asaltos se han vuelto una preocupación constante, entre ellos el Arco Norte, carreteras de Puebla y Veracruz, así como distintas zonas de Guanajuato.
En Chihuahua, añadió, han comenzado a presentarse situaciones preocupantes en la región de Villa Ahumada, donde, según su testimonio, se han registrado robos de carga y vehículos, además de casos en los que los operadores son privados de la libertad.
El representante también cuestionó la respuesta de las aseguradoras, al señalar que no siempre se hacen responsables de las pérdidas derivadas de estos hechos, lo que agrava el impacto económico para los transportistas.
A esta problemática se suman los requisitos administrativos, las revisiones y los costos que deben cubrir para operar, mientras enfrentan carreteras deterioradas y condiciones de inseguridad que ponen en riesgo su patrimonio y su integridad.
Los líderes transportistas insistieron en que las reuniones y los canales de diálogo con las autoridades deben traducirse en medidas concretas y no quedarse únicamente en compromisos.
Meraz consideró necesario establecer acciones inmediatas, de mediano y de largo plazo para atender la inseguridad, mejorar las vías de comunicación y revisar los costos que enfrenta el sector.
La protesta en Sacramento, explicó, se mantiene de manera pacífica. Los transportistas colocaron sus unidades a un costado de la carretera, sin bloquear la circulación, mientras esperan indicaciones de sus dirigentes nacionales.
Los representantes del sector sostuvieron que garantizar carreteras seguras, tarifas razonables y condiciones adecuadas para trabajar es indispensable para proteger a quienes mantienen en movimiento buena parte de la economía nacional.