El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha aprovechado la toma de posesión de los nuevos integrantes de su Gobierno para reivindicar la continuidad de su proyecto político y administrativo. Ángeles Vázquez, hasta ahora responsable de Medio Ambiente, asume la Consellería de Política Social e Igualdade, mientras que Nicolás Vázquez, procedente de la estructura directiva de la Administración autonómica, se incorpora al Ejecutivo como titular de Medio Ambiente e Cambio Climático. Dos nombramientos con los que el presidente gallego combina experiencia política y especialización técnica, sin alterar sustancialmente el equilibrio de su equipo.
La ceremonia, celebrada este martes en el Pazo de Raxoi, en Santiago de Compostela, ha servido para escenificar una remodelación limitada, desencadenada por la salida de Fabiola García de Política Social. Rueda ha presentado los cambios como una apuesta por la estabilidad y la eficacia de la gestión, resumida en una expresión con la que quiso definir a su Ejecutivo: «Un equipo que funciona».
Rueda defiende la continuidad de su Gobierno: «Un equipo que funciona». Ángeles Vázquez asume Política Social y Nicolás Vázquez se estrena al frente de Medio Ambiente
La elección de Ángeles Vázquez responde a la voluntad de situar al frente de una de las áreas de mayor sensibilidad ciudadana a una dirigente con una dilatada trayectoria institucional. El presidente la ha definido como una política «todoterreno», acostumbrada a gestionar departamentos complejos y con un profundo conocimiento de la Administración gallega. Su experiencia al frente de Medio Rural y Medio Ambiente constituye, a juicio de Rueda, una garantía para afrontar las responsabilidades de su nueva cartera.
Política Social e Igualdade concentra algunas de las competencias más directamente relacionadas con la vida cotidiana de los ciudadanos, desde la atención a las personas mayores y dependientes hasta las políticas de familia, infancia e igualdad. La nueva conselleira deberá gestionar un departamento sometido a una creciente presión por el envejecimiento demográfico de Galicia, las necesidades asistenciales y las demandas de mejora de los servicios públicos.
En este contexto, el nombramiento tiene también una dimensión política. Rueda sitúa a una dirigente experimentada en un área especialmente expuesta al debate público, donde la continuidad de las políticas deberá convivir con la necesidad de ofrecer respuestas a problemas sociales que requieren recursos, planificación y coordinación entre administraciones.
Un perfil técnico para Medio Ambiente
La llegada de Nicolás Vázquez a Medio Ambiente e Cambio Climático representa la otra vertiente de la remodelación. Frente al perfil político de su antecesora, el nuevo conselleiro aporta una carrera desarrollada fundamentalmente en puestos de responsabilidad técnica y administrativa dentro de la Xunta.
Rueda ha destacado su profesionalidad, su rigor y su participación en lo que considera «logros fundamentales de la Xunta», además de presentarlo como un «ejemplo de servicio público». Su trayectoria incluye responsabilidades como vicesecretario general de la Vicepresidencia y Consellería de Presidencia, Administracións Públicas e Xustiza, secretario general técnico de Medio Rural y, durante los últimos tres años, secretario general de Industria.
Ese recorrido le proporciona un conocimiento transversal de la maquinaria administrativa autonómica y de sectores estrechamente relacionados con la política ambiental. La experiencia industrial puede resultar especialmente relevante en un departamento que debe conciliar la protección del territorio y de los recursos naturales con las necesidades de inversión, la transición energética y la actividad económica.
Sin embargo, la gestión ambiental gallega plantea desafíos que trascienden la capacidad técnica. La ordenación del territorio, la conservación de la biodiversidad, la prevención de los efectos del cambio climático y la tramitación de proyectos industriales y energéticos exigen decisiones con consecuencias económicas, sociales y políticas. La nueva etapa permitirá comprobar hasta qué punto el conocimiento administrativo del conselleiro se traduce en capacidad para gestionar esos intereses, en ocasiones contrapuestos.
El relevo de Fabiola García
La remodelación supone también el cierre de una etapa en Política Social. Fabiola García abandona el departamento después de ocho años al frente de una cartera que ha adquirido un peso creciente en la acción de gobierno de la Xunta.
Rueda le ha agradecido su trabajo y ha destacado su condición de conselleira de Política Social e Igualdade con mayor antigüedad en España. El presidente ha reivindicado los avances alcanzados durante su mandato y le ha deseado éxito en la nueva etapa que inicia fuera del Ejecutivo, como candidata al Congreso por A Coruña.
El balance de esos ocho años incluye la consolidación de distintas políticas asistenciales y familiares, aunque la situación de los servicios sociales gallegos continúa planteando retos importantes, particularmente en la atención a la dependencia, la disponibilidad de plazas y la adaptación de los recursos públicos a una población cada vez más envejecida.
La salida de García obliga, por tanto, a conjugar el reconocimiento institucional a su gestión con la evaluación de las necesidades pendientes. La continuidad política que defiende Rueda no elimina la exigencia de resultados en un departamento donde las decisiones presupuestarias tienen consecuencias inmediatas sobre miles de familias.
Continuidad política y exigencia de resultados
Con estos nombramientos, Alfonso Rueda evita una remodelación profunda y mantiene su confianza en la estructura de gobierno. El traslado de Ángeles Vázquez a Política Social garantiza la presencia de una dirigente con experiencia política en un área estratégica, mientras que la incorporación de Nicolás Vázquez introduce un perfil de gestión especializado en Medio Ambiente.
La fórmula refleja dos prioridades complementarias: preservar la estabilidad del Ejecutivo y reforzar la capacidad administrativa de sus departamentos. Pero también plantea una cuestión de fondo sobre la eficacia de los cambios. Más allá de los perfiles personales, el resultado de la remodelación dependerá de la capacidad de ambos conselleiros para afrontar los problemas específicos de sus respectivas áreas.
Rueda ha optado por presentar el relevo como una confirmación de su confianza en un equipo que considera eficaz. La nueva etapa se abre, sin embargo, con una exigencia que no se resuelve únicamente mediante la continuidad: convertir esa estabilidad en mejoras verificables en los servicios sociales, la protección ambiental y la respuesta de la Administración a las necesidades de Galicia. @mundiario