El Valencia firmó una victoria de esas que marcan un antes y un después en una temporada. En un Mestalla tensionado por la urgencia, el equipo respondió con carácter para sumar tres puntos que le acercan de forma decisiva a la permanencia. Con 39 puntos, los de Corberán dan un paso firme, mientras el Girona se queda en una zona comprometida.
El partido arrancó con ritmo y sin complejos. El conjunto che encontró profundidad con Ramazani, muy incisivo desde el primer minuto, generando peligro constante. Sadiq tuvo una de las primeras ocasiones claras, pero no acertó a definir. El Girona, lejos de descomponerse, respondió con transiciones rápidas y acciones a balón parado que mantuvieron el equilibrio.
Tras el descanso llegó el golpe local. Ramazani culminó una gran acción individual para abrir el marcador y desatar la euforia en Mestalla. Poco después, Gayá asistió a Sadiq para el segundo, en un momento en el que el Valencia parecía tener el partido controlado.
Pero el fútbol no concede treguas. El Girona reaccionó de inmediato con el tanto de Joel Roca, lo que reactivó la tensión en el tramo final. Los visitantes dieron un paso al frente y encerraron al Valencia, obligándole a resistir con todo.
Ahí emergió la figura de Dimitrievski. En el minuto 91, el guardameta firmó un paradón salvador ante Stuani que sostuvo el triunfo. Una intervención que vale oro y que puede marcar el destino de ambos equipos en este tramo final. @mundiario