El encargado de despacho de la Industrial de Abastos Puebla (IDAP), José Minutti Lavazzi, informó que notificó a la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (Dpris) sobre la existencia de rastros clandestinos en municipios como Acatzingo, Tepeaca y Santa Clara Ocoyucan, donde identificó establecimientos que operan fuera de los controles que corresponden a las autoridades sanitarias.
Durante su comparecencia, el funcionario señaló que el organismo ha detectado estos sitios a partir de las inspecciones realizadas para supervisar el ingreso de carne al municipio de Puebla.
En el caso de Tepeaca y Acatzingo, explicó que las alertas derivaron de revisiones en las que se detuvo el ingreso de productos cárnicos. También mencionó al estado de Tlaxcala, aunque no especificó en que zona o municipio.
También mencionó la existencia de un establecimiento de grandes dimensiones en Santa Clara Ocoyucan.
Sin embargo, aclaró que la IDAP no tiene atribuciones para clausurar rastros clandestinos, por lo que corresponde a las autoridades sanitarias estatales y a los gobiernos competentes intervenir.
El organismo municipal, explicó, se concentra en inspeccionar las carnicerías bajo su ámbito de revisión y verificar los sellos y las certificaciones sanitarias de la carne que busca ingresar a Puebla capital.
Minutti Lavazzi advirtió que la comercialización de carne procedente de rastros clandestinos también afecta a los introductores que cumplen con los controles correspondientes, en un contexto de escasez de ganado bovino y aumento en los precios.
Disminuye el sacrificio de ganado bovino por gusano barrenador
A esta problemática se suma la reducción en el sacrificio de ganado bovino en la Industrial de Abastos Puebla, atribuida por el funcionario a las afectaciones relacionadas con el gusano barrenador.
De acuerdo con los datos presentados durante la comparecencia, entre octubre de 2025 y septiembre de 2026 se sacrificaron 20 mil 313 bovinos, frente a los 21 mil 428 registrados en el periodo de octubre de 2024 a septiembre de 2025.
La diferencia representa una disminución de mil 115 animales, equivalente a aproximadamente 5.2%.
Minutti Lavazzi explicó que la presencia del gusano barrenador ha complicado el abastecimiento de ganado en la zona centro del país, debido a los controles sanitarios que deben cumplir los animales procedentes de otras regiones.
Detalló que los engordadores de Tecamachalco y Tehuacán que trasladan ganado desde el sur deben pasar por casetas sanitarias y contar con corrales registrados, requisitos que inciden en la movilización de los animales.
Además, señaló que el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) estableció condiciones para el sacrificio del ganado en establecimientos con certificación Tipo Inspección Federal (TIF). Según explicó, el rastro TIF al que se hizo referencia para cumplir con esos requisitos se encuentra en Chalco, Estado de México.
El funcionario indicó que la solicitud para realizar el procedimiento implicaba atender observaciones de la administración anterior relacionadas con el sacrificio y el ingreso de animales en tránsito, así como asuntos vinculados con la DPRIS.
La menor disponibilidad de ganado en la región centro, agregó, ha presionado los precios y afectado tanto a los introductores como a los consumidores.
Aumenta el sacrificio de cerdos
En contraste con la reducción del ganado bovino, la IDAP registró un incremento en el sacrificio de porcinos durante el último periodo reportado.
Entre octubre de 2025 y septiembre de 2026 se sacrificaron 156 mil 700 cerdos, frente a los 140 mil 472 del ciclo anterior, lo que representa un aumento de 16 mil 228 animales.
En el caso del ganado ovicaprino, el número pasó de 768 a 874 ejemplares en los mismos periodos.
En términos generales, la dependencia reportó un incremento del 9% en el volumen total de animales sacrificados durante el segundo año de gobierno.
Por otra parte, el encargado de despacho señaló que los introductores también han solicitado mejorar la capacidad de almacenamiento del organismo mediante cámaras de congelación, pues las instalaciones actuales están destinadas a la conservación de los productos cárnicos.
La ampliación de esa capacidad, explicó, permitiría mantener la carne durante más tiempo y explorar nuevos mercados.